Gimnasia necesita volver a empezar. Después del duro 4-0 sufrido en el clásico y la eliminación de la Copa Argentina ante Deportivo Riestra, el equipo de Ariel Pereyra recibe este sábado desde las 16 a Gimnasia de Mendoza, por la sexta fecha del Torneo Clausura.
El regreso al Juan Carmelo Zerillo aparece en un momento clave. El conjunto tripero necesita recuperar confianza y vuelve justamente al escenario donde consiguió mostrar su versión más sólida durante el inicio del campeonato.

El Bosque, una fortaleza para el Lobo
En este Clausura, Gimnasia disputó dos encuentros en 60 y 118 y consiguió puntaje perfecto: venció 1-0 a River y superó 2-0 a Barracas Central. Además de quedarse con los seis puntos, mantuvo el arco invicto en ambas presentaciones.
Los números reflejan ese buen momento en casa: dos partidos, dos victorias, tres goles convertidos y ninguno recibido. Un registro que contrasta con los golpes que sufrió el equipo durante los últimos días lejos del Bosque.

Para encontrar la última derrota de Gimnasia en su estadio hay que retroceder hasta el 25 de febrero, cuando Rosario Central se impuso 2-1 por el Torneo Apertura. Desde aquella caída, el conjunto platense no volvió a perder un encuentro oficial como local.
Este sábado buscará prolongar la racha ante un rival al que ya enfrentó durante 2026: en febrero, Gimnasia venció 1-0 a su homónimo mendocino como visitante. Ahora, después de una semana que dejó heridas profundas, el Lobo vuelve al Bosque en busca de una victoria que le permita recuperar confianza, sostener su fortaleza como local y empezar a dar vuelta la página.

