Estudiantes se plantó en el Maracaná y salió a jugar pensando en el triunfo. Sin embargo, con el correr de los minutos se fue quedando y, como era de esperar por su poderío individual, Flamengo comenzó a llegar con peligro. Una de las más claras fue la de Bruno Enrique de frente al arco pincharrata, que terminó en una secuencia de errores arbitrales.
Aunque parecía que tenía la posición ganada como para definir, el delantero y capitán del Mengão se tiró en el área y Ostojich compró. Sancionó penal sin dudarlo y todo Estudiantes se le fue al humo. Sin embargo, el VAR comenzó a trabajar y el juez principal retrasó el disparo desde los 12 pasos, esperando la confirmación.
La repetición dejó en claro que Bruno Enrique se dejó al caer al sentir la mano de Eric Meza en la espalda, y que no tuvo la fuerza necesaria como para derribarlo. Y cuando parecía que era cuestión de tiempo para que el VAR así lo marcara, el árbitro uruguayo dio marcha atrás pero para sancionar tiro libre en el borde del área a favor del local.
Un decisión insólita que fue acompañada por una amarilla al lateral derecho del Pincha, que nadie pudo entender ya que la falta no existió ni adentro ni afuera del área. Prácticamente, el juez le regaló al Fla un penal con barrera que finalmente fue desperdiciado por Léo Pereyra, que perdió el duelo con Muslera.

