Una vez que se sorteo el grupo D de la Copa Sudamericana el clima en Victoria y en San Pablo se alteró. Es que más allá de que Tigre y San Pablo solo se midieron solo en aquella final de 2012, las heridas siguen abiertas y parece que el fastidio por aquel escándalo sigue intacto. Con ambos clubes compartiendo grupo y con un partido entre sí a la vuelta de la esquina, la tensión se hace cada vez mas grande y desde el gigante brasileño han tomado una drástica desición.
En las últimas horas San Pablo le prohibió a mujeres y niños tomar vuelos o micros para venir a Argentina a alentar a los suyos contra Tigre a modo preventivo. Desde Brasil barajan la posibilidad de un reprimenda por parte de los violentos del equipo bonaerense. “Salida el martes 4/4, a las 8am. Casa de Torcida Independiente (Morumbi). Valor: 600 reales. PROHIBIDO MUJERES Y MENORES DE EDAD… LA TROPA VA A AVANZAR”, señaló una de las facciónes más representivas del rival tigrense que acompañó el posteo con un provocador “Te ví abandonar, no pasa nada”.
Ambos equipos se medirán por la primera fecha del Grupo D el próximo jueves a las 21 horas en el Estadio del Matador de Victoria y no solamente se espera un gran número de hinchas de San Pablo sino también un fuerte operativo policial. Este medio se comunicó con autoridades de Aprevide pero aún no hay determinaciones oficiales respecto del operativo.
¿Qué pasó entre Tigre y San Pablo en la Copa Sudamericana?
Ambos equipos llegaron a instancias finales de la edición 2012 y tras la igualdad en la ida en La Bombonera, los entonces dirigidos por Néstor Pipo Gorosito no la pasaron nada bien en la vuelta. A los 27 minutos del primer tiempo San Pablo se floreaba y ganaba dos a cero mientras que los de Victoria empezaban a recurrir al juego fuerte para evitar frenar al equipo de la ciudad que es centro financiero de Brasil.
Cuando el árbitro pitó el final del primer tiempo barras del local ingresaron al estadio a golpear a los jugadores de Tigre que se dirigian al vestuario. Entre los golpes y empujones que se propinaban ya también con la policia. Una vez en el vestuario la cosa empeoró. Más golpes, más violencia y la prensecia de un arma en el pecho del entonces arquero matador, Damián Albil. Ruben Botta tenía un ojo casi cerrado por los golpes recibidos por lo que el cuerpo técnico decidió no salir a jugar el segundo tiempo por lo que se le dio por ganada la Copa a los paulistas.



