El empate de Boca ante Cruzeiro dejó un clima caliente en La Bombonera y un panorama mucho más complejo en la Copa Libertadores para el equipo de Claudio Úbeda. El 1-1 no solo significó dejar escapar dos puntos importantes en casa, sino también perder la posibilidad de quedar bien perfilado rumbo a los octavos de final.
Con este resultado, Boca quedó obligado a jugarse todo en la última fecha del Grupo D. Suma 7 puntos y todavía depende de sí mismo, aunque ya no tiene margen para relajarse, ya que dependerá de lo que pase con un partido clave.

Qué necesita Boca para clasificar a octavos
La cuenta es clara: si Boca le gana a Universidad Católica en la última fecha, clasificará a los octavos de final de la Copa Libertadores. Incluso, dependiendo de lo que ocurra entre Cruzeiro y Barcelona, podría terminar como líder del grupo.
Sin embargo, el panorama puede complicarse aún más antes de ese encuentro. Si Universidad Católica suma puntos en su próximo compromiso (este jueves, como local ante Barcelona), el Xeneize llegará con todavía más presión a la definición.

En ese contexto, un empate o una derrota podrían dejar a Boca afuera de la Libertadores, dependiendo de la combinación de resultados. Por eso, el duelo decisivo en La Bombonera aparece como una verdadera final para el conjunto argentino.
Bronca y polémica en La Bombonera
Además del resultado, la noche dejó mucha bronca por algunas decisiones arbitrales que generaron fuertes reclamos por parte de los jugadores y los hinchas de Boca.
El VAR anuló un gol de Miguel Merentiel por una mano previa y, sobre el cierre del partido, también hubo protestas por una acción dentro del área que el árbitro decidió no sancionar como penal.
Así, entre la decepción por el empate y las polémicas, Boca terminó una noche incómoda y con la obligación de responder en la última jornada si quiere seguir con vida en la Copa Libertadores.

