La norma contempla multas de entre $30.000 y $100.000 y clausuras de 30 a 180 días para los que infrinjan esta ley y arresto para quienes vendan bebidas alcohólicas a menores de edad, con agravamiento de las penas en este caso.
El gobernador Daniel Scioli firmó ayer por la tarde la promulgación de la ley de nocturnidad. En tanto, el Senado bonaerense la convirtió en ley el miércoles por la tarde.
La medida implica la regulación del funcionamiento de boliches bailables y restricciones a la venta de alcohol en esos locales y en todo lugar donde se comercialicen este tipo de bebidas, para cuyo incumplimiento se establecen multas de hasta $100.000 y clausuras.
La norma determina que los boliches bailables deberán cerrar a las 5:30 y vender bebidas alcohólicas hasta las 4:30, aunque quedaron habilitados a extender por razones excepcionales ese horario 60 minutos más y fija que el ingreso de personas estará permitido hasta las 2.
A su vez, tienen prohibida la venta de productos energizantes y el expendio de bebidas alcohólicas en vasos, copas o recipientes similares que superen los 350 mililitros. También se prohíbe efectuar concursos o competencias cuyo objeto sea el consumo de bebidas alcohólicas y la promoción conocida como “canilla libre” y establece que con la entrada se podrá otorgar sólo una consumición de bebida alcohólica.
Además, se estableció que la venta de alcohol en comercios autorizados se podrá hacer hasta las 21 y no hasta las 23 como ocurre actualmente. De esta manera, los súper e hipermercados, almacenes o casas de comidas no podrán vender bebidas alcohólicas para ser consumidas fuera del local entre las 21 y las 10 de la mañana siguiente.
La ley también obliga a los propietarios de locales bailables a colocar cámaras de seguridad en sus accesos y salidas, dentro de los 90 días de promulgada la norma, y a preservar la grabación por 60 días a disposición de cualquier autoridad competente.
Las denominadas matiné deberán estar reservadas sólo para chicos de entre 14 y 17 años, que podrán concurrir a los boliches entre las 18 y las 23, sin la concurrencia simultánea de mayores de 18. Estos establecimientos deberán tener abiertas sus puertas media hora antes del inicio de la matiné, al sólo efecto de que los padres o responsables legales de los niños puedan verificar el estado de las instalaciones.

