El juicio oral y público por la muerte del motociclista Walter Armand ingresó en su tramo decisivo. Este viernes, en los tribunales de La Plata, la defensa de Felicitas Alvite, conocida mediáticamente como “La Toretto”, resolvió no incorporar más declaraciones testimoniales al debate, dando por concluida formalmente la etapa de recepción de pruebas.
Ante esta resolución, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de La Plata, integrado por los magistrados Silvia Hoerr, Analía Carrillo y Claudio Bernard, dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo 24 de noviembre. En esa jornada clave, tanto la querella como la fiscalía y los abogados defensores expondrán sus alegatos finales para solicitar las sanciones correspondientes.

Una acusación severa y los argumentos de la defensa
Durante las audiencias previas, la acusación ratificó su postura de juzgar el hecho bajo la carátula de homicidio simple con dolo eventual. Esta calificación legal prevé una escala penal que va de los 8 a los 25 años de prisión, al considerar que la imputada comprendía el riesgo de su accionar y no realizó ninguna maniobra para evitar el trágico desenlace.
En contraposición, el equipo defensivo de la joven buscará encuadrar el trágico episodio como un homicidio culposo, figura que contempla penas ostensiblemente menores al no presuponer intencionalidad o representación del daño final. Durante la jornada de alegatos también se prevé que la propia Alvite y Valentina Velázquez, la otra joven involucrada en la carrera, hagan uso del derecho a pronunciar sus últimas palabras ante los jueces.
Tensiones en el debate por los informes periciales
La etapa testimonial previa al cierre del debate dejó momentos de alta tensión en la sala de audiencias. Una de las declaraciones más determinantes fue la prestada por la psiquiatra María Cecilia Rodríguez, integrante de la Asesoría Pericial de La Plata, quien entrevistó periódicamente a Alvite durante su período de detención previa en el Servicio Penitenciario.
La especialista detalló ante los jueces que durante las evaluaciones la joven manifestaba incomodidad por compartir la detención con personas de un trasfondo socioeconómico diferente. Asimismo, la profesional indicó que en las entrevistas no percibió signos evidentes de angustia vinculados a la pérdida de la vida de la víctima, sino más bien una preocupación enfocada en el impacto negativo que el evento generaba sobre su proyección profesional en redes sociales.

El reclamo defensivo y la versión de los peritos
Las conclusiones presentadas por la perito oficial derivaron en una dura impugnación por parte del abogado defensor Flavio Gliemmo, quien cuestionó el rigor del informe y solicitó la recusación de la especialista. Sin embargo, los magistrados desestimaron de plano el planteo y resolvieron mantener la totalidad de las apreciaciones psicológicas como prueba válida dentro del proceso judicial.
En el plano técnico, el debate contó además con el aporte del ingeniero mecánico Andrés Raggio, perito de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. El especialista analizó los trayectos recorridos por los vehículos involucrados y brindó precisiones sobre la velocidad desplegada, evaluando si la conducta de la conductora respondió a la realización de una competencia ilegal en la vía pública.

La postura de la acusada y el dolor familiar
El desarrollo del juicio estuvo marcado desde su inicio por testimonios de fuerte carga emotiva. Durante la primera jornada, la propia Alvite decidió declarar ante el tribunal y rompió en llanto al pedir disculpas públicas a la familia del motociclista fallecido, asegurando que jamás imaginó verse involucrada en un hecho de semejante gravedad.
Por su parte, Milton Armand, hermano del motociclista fallecido, ofreció un estremecedor relato sobre las secuelas emocionales que atraviesa la familia tras la pérdida de Walter. La conmoción del testimonio provocó incluso que la madre de la víctima debiera retirarse del recinto, mientras la imputada permaneció en silencio y con la mirada fija en el suelo durante toda la exposición.
La cuenta regresiva hacia el fallo judicial
Alvite afronta la etapa final del proceso bajo la condición de prisión preventiva con el beneficio de arresto domiciliario. Tras la culminación de la fase probatoria, las partes se preparan para fundamentar detalladamente sus pedidos de pena en lo que será la última escala formal del juicio previa al veredicto definitivo.
El tribunal platense deberá ponderar todas las evidencias testimoniales, periciales y técnicas acumuladas a lo largo de las audiencias para determinar el grado de responsabilidad penal de las imputadas y dictar la sentencia que pondrá fin a este resonante caso judicial.


