La Unión Industrial de Santa Fe (UISF) valoró la decisión del Gobierno nacional de suspender los embargos de ARCA a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) hasta mayo de 2027. Sin embargo, advirtió que la medida constituye apenas un alivio transitorio frente a las dificultades que atraviesa el entramado productivo y reclamó políticas para impulsar la actividad industrial.
A través de un comunicado difundido este miércoles, la entidad sostuvo que la suspensión de las ejecuciones fiscales responde a un reclamo que el sector venía realizando ante las autoridades. Según explicó, las dificultades financieras y tributarias afectan el capital de trabajo de las empresas, condicionan su funcionamiento y ponen en riesgo la continuidad de la producción y el empleo.
La organización también destacó la ampliación de las obligaciones que pueden incorporarse a los planes de regularización de deudas, especialmente por la posibilidad de incluir compromisos fiscales más recientes. Consideró que se trata de un aspecto importante ante las dificultades que enfrentan numerosas empresas para cumplir con sus vencimientos.
El reclamo de los industriales por el financiamiento y la presión tributaria
Pese a respaldar la decisión oficial, desde la UISF advirtieron que las condiciones de los planes de pago todavía representan una dificultad para las empresas. En particular, cuestionaron el costo financiero de las cuotas y señalaron que las tasas de interés por encima de la inflación pueden convertirse en una carga adicional para quienes buscan regularizar sus deudas.
La entidad, presidida por Cristian Fiereder, remarcó que los problemas de la industria santafesina exceden las obligaciones impositivas. También apuntó contra la falta de herramientas para recuperar las ventas, sostener los niveles de actividad y generar nuevas inversiones.
En ese contexto, los industriales advirtieron que todavía no existen incentivos suficientes para impulsar una recuperación del mercado interno y de la demanda. Además, alertaron que, si no se modifican las condiciones económicas, dentro de 180 días las empresas podrían volver a encontrarse con los mismos inconvenientes.
La advertencia de la Unión Industrial de Santa Fe: el alivio no alcanza
Desde la entidad resumieron su postura con una advertencia: suspender los embargos es importante, pero no suficiente. Para graficar el alcance limitado de la decisión, compararon la medida con una aspirina: puede aliviar temporalmente los síntomas, pero no resuelve los problemas estructurales que afectan a la industria.
Por eso, la UISF reclamó un conjunto de medidas que incluya financiamiento accesible, previsibilidad económica, reducción de la presión tributaria y recuperación del mercado interno.
El planteo apunta a que las políticas oficiales no se concentren únicamente en evitar embargos o cierres de empresas, sino que también permitan recuperar la capacidad de producir, comercializar, invertir y generar puestos de trabajo.
En definitiva, los industriales santafesinos consideran que la suspensión de las ejecuciones fiscales es un primer paso necesario, pero sostienen que la recuperación del sector dependerá de condiciones económicas que permitan reactivar la producción y fortalecer a las PyMEs.


