Cada 15 de octubre se conmemora en todo el mundo el Día del Bastón Blanco, una fecha emblemática orientada a sensibilizar a la sociedad sobre la inclusión, los derechos y la autonomía de las personas con discapacidad visual. En La Plata, la Fundación Tiflos cumple un rol fundamental acompañando a vecinos que han perdido la visión en su etapa adulta, brindándoles herramientas de rehabilitación integral que les permiten recuperar su vida cotidiana, el estudio, el trabajo y el desenvolvimiento en la vía pública.
Para la comunidad de personas ciegas, la jornada no representa una simple efeméride del calendario, sino una oportunidad para reafirmar el significado de una herramienta indispensable. En diálogo con Infocielo, Belkis Díaz, presidenta de la Fundación Tiflos La Plata, compartió su perspectiva en primera persona y reflexionó sobre el valor transformador que tiene este instrumento en la cotidianeidad de quienes atraviesan esta condición.
Al ser consultada sobre el impacto simbólico y práctico que tiene la fecha, la titular de la institución definió con claridad: “Para nosotros, yo soy ciega también, el bastón es muy importante, es una parte nuestra, porque nos da independencia, libertad, podemos salir a trabajar, a estudiar, a comunicarnos con el otro a través de la salida”.

Tres décadas de rehabilitación integral para adultos en La Plata
La Fundación Tiflos viene desarrollando una labor ininterrumpida en la capital bonaerense desde el año 1990. Su enfoque principal está puesto en la atención de adultos que han perdido la vista de forma repentina o progresiva durante su madurez, una situación profundamente compleja desde el punto de vista emocional, psicológico y social, dado que implica un proceso de reaprendizaje de las tareas más elementales.
A través de sus programas de formación, la entidad ofrece capacitación en orientación y movilidad, actividades de la vida diaria (AVD), comunicación y adaptación a las nuevas tecnologías. Asimismo, la institución funciona de lunes a viernes en el horario de 12:00 a 17:00, cubriendo la atención mediante obras sociales como IOMA, becas del Ministerio de Desarrollo Social y la posibilidad de asistir de manera particular.
Sobre la historia y la dinámica de trabajo con los pacientes que se incorporan a la fundación, Belkis Díaz explicó: “La fundación está desde 1990 rehabilitando a personas que han perdido la visión, ya de adulta. Entonces le vamos dando herramientas para que se vuelvan a insertar en la sociedad”.

El impacto psicológico, el rol de la familia y el rechazo inicial al bastón
Uno de los mayores desafíos en la rehabilitación de un adulto que pierde la vista radica en el duelo personal y la aceptación del bastón en la vía pública. En muchos casos, los pacientes experimentan una resistencia inicial a utilizarlo en la calle, motivada principalmente por el miedo a la mirada ajena o al señalamiento social. Por este motivo, el proceso se aborda en forma conjunta con el equipo de psicología y mediante talleres grupales terapéuticos.
A su vez, el acompañamiento del entorno familiar resulta ser un pilar determinante para el éxito del tratamiento. Las psicólogas y profesionales del centro capacitan a los familiares para que permitan a los pacientes ejercitar su autonomía en el hogar, evitando sobreprotegerlos o realizar por ellos tareas sencillas como servirse una infusión o desplazarse por los ambientes del hogar.
Respecto de esta compleja barrera actitudinal y el proceso de contención terapéutica, Díaz precisó: “Es un trabajo que se hace conjuntamente con el área de psicología para que se acepte. Porque vos pensás que el bastón es lo que te identifica con el afuera que sos ciego… Y entonces por un tiempo lo guardan en su cartera, lo tienen tapado. Hasta que se dan cuenta que es fundamental el uso del bastón. Y la familia es importante este acompañamiento… que lo dejen, aunque tarde un poquito más, pero que lo deje ser independiente”.

Desafíos tecnológicos y la contención afectiva de la comunidad
En la era digital, la adaptación a los dispositivos electrónicos se ha convertido en una demanda prioritaria para los asistentes al centro. El aprendizaje de los lectores de pantalla y el dominio de los gestos táctiles en teléfonos celulares permiten a los adultos mayores recuperar el contacto con sus seres queridos, si bien requiere un entrenamiento manual previo para quienes nunca utilizaron interfaces adaptadas.
Más allá del aspecto estrictamente técnico y rehabilitador, la Fundación Tiflos se destaca por construir un espacio de afecto y camaradería. Con eventos sociales como los festejos semestrales de cumpleaños y de la primavera —donde celebran a concurrentes que alcanzan incluso los 102 años—, el equipo busca reconectar a los vecinos con la alegría de compartir e interactuar con sus pares.

Al hacer referencia a las dificultades tecnológicas y a la calidez humana que caracteriza a la institución, la presidenta concluyó: “El celular es más fundamental para que siga en comunicación con su familia, con su entorno. Es lo que más piden. Necesitan volver a comunicarse. Porque cuando veían, lo abrían, apretaban un ícono y ya lo tenían. En cambio ahora tienen que empezar a usar los gestos… El otro día hicimos el festejo de la primavera y los cumpleaños y una señora me dice: ‘Belkis, mandame el auto porque necesito los mimos de ustedes’. Y a mí me pareció tan bueno, porque a veces uno no valora el trabajo que hace todos los días y el otro que se da cuenta que al otro le sirve, es espectacular”.
Publicación de la Fundación Tiflos La Plata por el Día del Bastón Blanco:
El bastón blanco no anuncia incapacidad. Anuncia presencia, independencia y derecho a transitar por el mundo. En este Día Mundial del Bastón Blanco, recordemos que la inclusión no consiste en hacer las cosas por las personas ciegas, sino en construir una sociedad donde puedan hacerlas por sí mismas, con seguridad, respeto y dignidad. Y a ti, que todavía dudas en usarme, quiero decirte algo: No soy una vergüenza. Soy tu compañero. No oculto quién eres; muestro tu deseo de avanzar. Cada paso que damos juntos rompe una barrera y abre un camino para quienes vienen detrás. Tómame de la mano. Confía en tu andar. El mundo también te pertenece.


