Durante la movilización realizada frente a la Escuela Agraria Lucio Mansilla de Bartolomé Bavio, padres y exalumnos leyeron y firmaron un documento petitorio para exigir respuestas concretas a las autoridades. La lectura y firma de la proclama constituyó el punto central de la jornada, en la cual la comunidad educativa reclamó seguridad, respeto, convivencia y el derecho a desarrollar la actividad escolar en un ámbito protegido.
La medida dio continuidad al abrazo solidario convocado para este martes a las 17 horas en la tranquera del colegio, iniciativa que surgió a través de un flyer difundido en redes sociales y grupos de WhatsApp. La acción buscó visibilizar el malestar generalizado frente a reiterados episodios de conflicto, hostigamiento y violencia que afectaron tanto a estudiantes como a docentes del establecimiento bajo consignas de apoyo institucional.
Reclamo formal y documento petitorio elevado a las autoridades educativas y municipales
El texto elaborado por los asistentes será elevado a la Escuela Agraria, a la Jefatura Distrital, a la Jefatura Regional, al Intendente Municipal y al Honorable Concejo Deliberante de Magdalena. Las familias remarcaron que la medida no estuvo dirigida contra los directivos del colegio agrario, sino que buscó acompañar su labor y solicitar de manera urgente la intervención de las instancias superiores del sistema educativo.
En la declaración leída durante la concentración, la comunidad expuso que desde hace cinco años un estudiante de 16 años ejerce violencia, maltrato y amenazas de forma sistemática hacia sus compañeros. Asimismo, denunciaron que el alumno protagonizó hechos de extrema crueldad hacia animales dentro del predio y que sus conductas interrumpen de forma constante las clases, mientras que aquellos docentes que intentaron enseñar, fijar límites o intervenir resultaron denunciados.

El escrito detalló que el joven y sus progenitores desconocen las normas de la institución y exigen tratos de excepción por encima de los derechos de casi 500 estudiantes que concurren a la escuela. Esta situación generó un clima de temor que escaló con el tiempo, al punto de que algunos alumnos prefieren no asistir a clases cuando dicho estudiante está presente, mientras que otros jóvenes empezaron a acompañar, reproducir y celebrar tales comportamientos.
Frente a la inacción percibida, los firmantes manifestaron que las autoridades distritales y regionales no escucharon los reclamos ni brindaron soluciones acordes a la gravedad del problema. Por estas razones, los convocantes afirmaron que la problemática ya no puede ser naturalizada ni postergada, e insistieron en la necesidad de garantizar la protección de alumnos y docentes.

Antecedentes del conflicto y medidas adoptadas durante la reunión institucional
Como antecedente a esta jornada de protesta, la semana anterior se realizó una reunión con la comunidad educativa en la cual la Jefatura Distrital no estuvo presente. En dicho encuentro, las autoridades directivas del colegio comunicaron decisiones como cambios disciplinarios, restricciones en campos de práctica, limitaciones para salidas en horas libres y la prohibición de tomar mate en el establecimiento. Por tratarse de una situación que involucra a adolescentes, las identidades de las personas implicadas se mantuvieron en reserva.


