Gimnasia atraviesa un buen momento en cuanto a su posición en la Zona B del torneo Clausura y también cuenta con un colchón importante de puntos en la tabla anual. Sin embargo, el equipo dirigido por Ariel Pereyra sabe que en las últimas fechas dejó pasar oportunidades que podrían posicionarlo aún más arriba.
En sus últimas seis presentaciones, el Lobo sumó ocho puntos de 18 posibles, producto de dos triunfos, dos empates y dos derrotas. Sufrió dos derrotas consecutivas, ante Estudiantes en el Clásico y ante Gimnasia de Mendoza en el Bosque, y luego consiguió dos victorias muy valiosas ante Rosario Central y Tigre.
Luego llegó la primera igualdad del ciclo del Pata, ante Argentinos en La Paternal. Un partido en el que Gimnasia tuvo todo a favor para quedarse con los tres puntos, incluso jugando durante buena parte del encuentro con un hombre más. Recientemente volvió a empatar, esta vez ante Banfield en el Bosque.

Dos derrotas y dos empates donde Gimnasia dejó 10 unidades en el camino y la sensación de que pudo haberse llevado algo más, sobre todo pensando en los puntos perdidos como local y en la igualdad ante el Bicho a domicilio, un encuentro clave por el liderazgo de la Zona B que el equipo de Pereyra no supo resolver y que además contó con un pésimo arbitraje de Sebastián Martínez Beligoy.
Así, más allá de la tranquilidad que le entrega su posición tanto en el Clausura como en la tabla anual, Gimnasia mira hacia atrás y encuentra una seguidilla de partidos en los que pudo haber sumado más. Puntos que, de haber quedado en manos del Lobo, hoy le permitirían estar aún más arriba y consolidarse como uno de los grandes protagonistas y candidatos del certamen.



