Hace algunas horas, Argentinos Juniors abrochó la venta de Alan Lescano al Vasco Da Gama de Brasil. La transferencia se acordó en 7.5 millones de dólares por el total de la ficha del jugador, más la posibilidad para el equipo de La Paternal de embolsar 1.5 millones más en bonos por objetivos a cumplir por el nacido en Bolívar. A su vez, a Gimnasia le ingresó dinero por vender previamente su porcentaje al Bicho, en una negociación que tuvo varios ida y vuelta. Así cerró una historia que comenzó una noche de abril del 2023 en el Diego Armando Maradona.
En esa ocasión, el Lobo de Sebastián Romero visitaba al Argentinos de Gabriel Milito por la fecha 13 de la Liga Profesional del mencionado año. Aquella jornada, el Tripero dio la nota, jugó uno de los mejores partidos del ciclo de Chirola y superó 4-2 a los del Mariscal, quienes sufrieron particularmente el talento del Pipa. Lescano se despachó con dos goles, uno más lindo que el otro, dentro de una noche en la que se llevó todas las miradas donde mucho tiempo atrás supo hacerlo el Diez.
Esa gran actuación le valió el interés de Argentinos, que no tardó en levantar el teléfono para negociar las condiciones de su llegada al Club. De hecho, no pasó mucho tiempo hasta que se diera lo dicho. Fueron 99 días desde los dos goles en el estadio del Bicho hasta su llegada a la institución. Es ese momento, con la compra del 50% de la ficha de un zurdo al que el público del Lobo pudo disfrutar muy poco. Apenas 30 partidos estuvo Lescano en la primera del Mens Sana antes de explotar futbolísticamente por completo en La Paternal.
Eso sí, todo parece indicar que en algún momento habrá un segundo capítulo suyo en el Bosque. De hecho, la elección del dorsal “22” en el Vasco ilusiona a unos hinchas del Tripero que sólo pudieron gritar cinco goles del surgido en Balonpié. Varios de muy buena calidad, como los que terminaron representando su venta, y otros muy recordados, como aquel cabezazo en el Clásico Platense en 60 y 118 para cortar con una pesada racha de 13 años y nada menos que 22 encuentros sin ganarle al rival de toda la vida.

