Gimnasia atraviesa un muy buen momento. Con Ariel Pereyra al frente, el Lobo ha dejado atrás de manera definitiva la pelea por la permanencia y ahora apunta todos los cañones a las copas internacionales del 2027. Con 41 puntos en la actual anual, está en puestos de Copa Sudamericana y también muy cerca de lo propio en Copa Libertadores, objetivo cercano y el cual aparece debido a la muy buena campaña en este 2026. En ese sentido, el Tripero ha dado un paso adelante, con una estructura marcada dentro del 11.
Sin embargo, hay algunos protagonistas que han perdido terreno ante el buen pasar de otros. Por tal caso, Jeremías Merlo es uno de ellos. El juenivel hoy por hoy está por detrás de Lucas Janson, Maximiliano Zalazar o Franco Torres en la consideración del cuerpo técnico. Lo mismo para con Manuel Panaro, quien tiempo atrás se desempeñaba por uno de los costados del ataque y desde la última pretemporada pasó a hacerlo como referencia de área, actualmente por detrás de Agustín Auzmendi, Marcelo Torres y Agustín Colazo.

El surgido en Balonpié de Bolívar disputó apenas 70 minutos en el vigente Clausura, divididos en cuatro encuentros: 45 de ellos ante Racing, donde ingresó en lugar del lesionado Torres; 11 frente a Barracas Central; 13 ante Estudiantes y solo uno ante Rosario Central en el Gigante de Arroyito. A lo dicho se le suman además 40 de Copa Argentina, divididos en los 19 ante Camioneros y los restantes 21 en el 3-0 a Acassuso en octavos de final. Poco para quien tiempo atrás era número fijo en el 11.
En ese sentido, se trata de uno de los protagonistas que más terreno ha perdido producto del buen nivel mostrado por los otros delanteros, y quien hoy por hoy lucha para volver a recuperar ese lugar perdido. La actual es la temporada en la que menos minutos ha visto desde su llegada a la institución allá por 2024. Entre el Torneo Apertura, el Clausura y la Copa Argentina suma 917 en la 2026, con un gol y una asistencia en 10 partidos como titular.
En 2025, con Fernando Zaniratto ya al frente del Tripero en el final, supo ser clave para la permanencia, la posterior clasificación a octavos de final del Clausura y el recorrido hasta las semifinales de ese certamen. De hecho, fue su mejor temporada en el Albiazul, con 1902 minutos en cancha, 23 partidos como titular y cuatro goles y una asistencia. En tanto que en la mencionada 2024, fueron apenas 242, con dos titularidades y sin poder impactar en el marcador.


