El Clásico rosarino se vivió a flor de piel, como de costumbre. Un día especial para la ciudad y para todos los hinchas leprosos y canallas. El partidos finalizó 1-1 y estuvo plagado de polémicas y tensión hasta el final del encuentro. Pero lo curioso del mismo ocurrió antes del inicio, cuando arribó el micro de Newell’s al Gigante de Arroyito.
El colectivo que trasladó a los jugadores de la Lepra y al cuerpo técnico que encabeza Frank Kudelka mostró banderas e inscripciones que no tenía cuando partió rumbo al estadio. Una gran cantidad de hinchas despidió al plantel y algunos de ellos intervinieron el exterior del micro, que llegó envuelto en banderas y grafitis.
Además de chicanear con resultados deportivos, antecedente y triunfos muy recordados del clásico rosarino, los leprosos se encargaron de señalar a Ángel Di María y a la estrecha relación que últimamente construyó el club con la Asociación de Fútbol Argentino, y particularmente con su presidente, Claudio Tapia.
Por ello, no faltó el “Seca nuca”, un término que se comenzó a utilizarse para apuntar contra aquellos que respaldan la gestión del Chiqui Tapia como presidente del entre rector del fútbol argentino. Una expresión que popularizó, en gran parte, Estudiantes en apoyo a su presidente, Juan Sebastián Verón, cantando: “No soy seca nuca, soy soldado de La Bruja”.
Así llegó el micro leproso al Gigante de Arroyito
El momento de la intervención leprosa
Estudiantes, el primero en iniciar la protesta con el pasillo de espalda
En el marco de los octavos de final del Clausura 2025, el Pincha enfrentó al Canalla en Rosario y se impuso con un gol de Cetré, eliminando al equipo de Di María y clasificando a cuartos de final de un torneo que luego terminaría conquistando ante Racing. Ese día, tras varias advertencias en redes por parte de diferentes dirigentes, Estudiantes se vio obligado a realizar un pasillo de campeón a Central, reconociendo la obtención del título que tiempo atrás le había otorgado la AFA.
El León realizó el pasillo de espaldas, plantando bandera y posicionándose claramente frente a Tapia y compañía. Embanderados detrás de su máximo ídolo y presidente, los hinchas pincharratas apoyaron a sus jugadores, al club, e iniciaron el primer frente de oposición ante decisiones dirigenciales que no fueron claras ni transparentes.


