Se encendieron las alarmas en Estudiantes: durante el segundo tiempo frente a Vélez, una de las piezas clave de la defensa debió pedir el cambio producto de una molestia que venía arrastrando del primer tiempo. El que tuvo que salir fue Leandro González Pirez, quien le hizo señas al banco y rápidamente fue reemplazado en el José Amalfitani.
El defensor, que venía de atravesar una larga recuperación por un desgarro y recién estaba volviendo a sumar minutos, había quedado sentido en una jugada protagonizada durante el primer tiempo y preventivamente pidió el cambio a los 30 minutos del segundo tiempo. Tras advertir el inconveniente físico, el Cacique Medina mandó a la cancha a Santiago Núñez.

Una vez en el banco de suplentes, el defensor fue asistido y se colocó hielo sobre el cuádriceps derecho, una imagen que generó preocupación en el cuerpo técnico teniendo en cuenta el exigente compromiso que se aproxima. Que es tan complicado como importante.
La situación aparece en un momento sensible del calendario albirrojo. El próximo miércoles, el equipo de Alexander Medina recibirá a Corinthians en UNO, por la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores.
Ahora habrá que aguardar por su evolución y conocer si se trató únicamente de una sobrecarga o existe algún inconveniente de mayor consideración. Con la Copa a la vuelta de la esquina, el estado físico de González Pirez pasa a ser una de las principales preocupaciones para Estudiantes.


