El tercer día de la Expo Universidad se llenó de chicos, docentes y padres que, como todos los años, presentan a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) a la comunidad con su amplia gama de programas y oferta académica para los aspirantes que buscan orientación vocacional. Profesionales de todas las disciplinas y autoridades de la UNLP reciben al público en la sala principal del palacio Dardo Rocha.
Melanie y Estefanía, encargadas de la logística reciben a cientos de alumnos que se acercan a la jornada con folletería y en diálogo con INFOCIELO destacan la gran convocatoria, “arrancamos como a las 8:30 para organizar todo. Desde el martes arrancó para el público en general y veo muy buena recepción, veo chicos interesados. Veo padres interesados en ver qué es lo que van a decir sus hijos, y maestros que, aunque no pudieron venir a la Expo, vienen a ver proyectos, a preguntar e informarse”.
La contención universitaria frente a un contexto económico crítico
El paso por las distintas estaciones reveló preocupaciones profundas que van más allá del dilema vocacional. En el puesto de la Prosecretaría de Bienestar Universitario, Antonella y Eugenia recibieron a cientos de alumnos para explicar la red de contención institucional, “les contamos a los estudiantes de los secundarios las diferentes propuestas de acompañamiento, sea cual sea la carrera que elijan: programas de becas, salud, comedor universitario, deportes, talleres y actividades recreativas”.
Eugenia hizo hincapié en las principales inquietudes que traen tanto los jóvenes como sus familias, “llegan muchos estudiantes que desconocen totalmente que existe Bienestar Universitario. Se sorprenden de que existe un comedor, también se sorprenden un poco con las becas que existen, como las de ayuda económica, de préstamo de compu o de bici”.

Sobre la angustia social de este período, agregó, “hoy hay un contexto social y económico difícil, lo vemos todos los días. Se acercan padres que dicen: ‘Yo quiero que mi hijo siga estudiando, que aproveche la universidad pública, pero a veces es muy difícil sostenerlo’. Nosotros desde Bienestar tenemos todas estas políticas para el ingreso, el progreso y el egreso, para que el estudiante pueda contar con estas líneas de acompañamiento”.
Redescubrir vocaciones y socializar en los pasillos
Caminando entre los estands se encontraba Juan Pablo, alumno del Colegio San Luis Gonzalo, quien expuso la típica encrucijada entre áreas disímiles,“vine buscando Periodismo o Ingeniería Industrial. Me gusta mucho la parte de ingeniería, las matemáticas, así que probablemente vaya por ahí”.
Respecto al intercambio generado en el evento, valoró la posibilidad de tejer vínculos:,“Ves distintas posturas, distintas ideologías, distintas clases de personas. Gente que viene por su lado, gente que viene por su escuela, gente que viene a chusmear, gente que viene a buscar carreras. Es algo bueno para poder relacionarse con gente que capaz conoce una carrera y te sirve bastante”.
Derribar mitos: perderle el miedo a la frustración y al ingreso
En el sector de la Facultad de Ingeniería, José (estudiante de Ingeniería Aeroespacial) y Giuliana (Ingeniería Civil) explicaron cómo trabajan para derribar los viejos fantasmas de las ciencias duras, “nos impresiona la cantidad de gente que viene y ver la cantidad de chicos interesados por seguir estudiando, por hacer una carrera universitaria”, señaló José. Giuliana complementó, “la mayoría viene decidida, otros medio perdidos, pero interesados también en buscar y sacarse las dudas”.
Uno de los puntos clave del diálogo con los aspirantes fue abordar el temor al fracaso académico, “nuestro objetivo principal es explicarles ‘Mate Pi’, que es el curso de ingreso, para tranquilizarlos. Explicarles, porque quizás hay mucha gente que viene con miedo”, detalló Giuliana.
José profundizó sobre el rol pedagógico del error, “tratamos de explicarles que no necesariamente equivocarse en la carrera está mal. El tema es darse cuenta de que se pueden cambiar a tiempo y que las materias de los primeros años van a ser las mismas. Que pierdan ese miedo”.
Respecto a las disparidades de formación según la escuela de origen, Giuliana destacó el sentido de la cursada de ingreso, “la idea es nivelar porque hay muchos chicos que vienen de escuelas técnicas que ya tienen más conocimiento que otros; la idea es que todos estemos en un mismo nivel y que nadie se sienta inferior a otro”. José añadió que el acompañamiento busca dar herramientas progresivas, “la matemática de ‘Mate Pi’ es la misma de la secundaria pero se estira un poquito más, se acerca a las primeras matemáticas de la universidad. Repasás lo de la secundaria y le das una vueltita de rosca. Si te fue mal en la anticipada, tenés la acelerada en enero o febrero, y si no, la tenés semestral, más relajada, de abril a junio”.

Por su parte, el director de Bienestar estudiantil de la facultad de Ingeniería, Marco Herrera, sostiene que “la expo es una oportunidad para mostrar las carreras pero también para conversar con quienes están terminando la secundaria y empiezan a pensar que hacer después. Dar ese paso hacia la Universidad muchas veces es un desafío, y por eso tambien es importante poder mostrarles que hay un camino posible, acompañarlos y acercarles la vida universitaria”.
Además, Herrera destacó el trabajo que se realiza con “las distintas propuestas que buscan acercar la facultad a las escuelas, generar experiencias con estudiantes secundarios y acompañar ese primer vinculo con la universidad”.
Anticipar la decisión y derribar prejuicios sobre las carreras
Para las alumnas de secundaria, la visita representó una oportunidad para abrir la cabeza hacia áreas insospechadas. Mercedes y Candela, estudiantes del colegio Covenant de Gonnet, explicaron por qué decidieron asistir un año antes de egresar, “somos de quinto año. Nos parecía interesante hacerlo en quinto porque en sexto estás muy sobre la fecha. Venimos a ver qué onda y qué nos interesaba aprender”, contó Mercedes.
Sobre las sorpresas del recorrido, Mercedes remarcó, “vi un montón de cosas que no conocíamos tanto. Siempre escuchamos sobre las carreras más comunes y acá había muchas muy distintas. Me llamó mucho la atención Trabajo Social, me sorprendió demasiado todo lo que hacen”.
Candela, en tanto, relató cómo la charla con un estudiante universitario derribó sus propios prejuicios sobre las ciencias exactas: “Me llamó la atención Geofísica. No me gustan las matemáticas ni nada de eso, pero me explicó un chico de Astronomía y Geofísica que se había llevado matemática en el secundario y ahora estudia esto, que tiene mucha matemática pero es otra cosa. Me re sirvió”.

