Un insólito hecho se registró durante las primeras horas de este jueves en la zona oeste de la ciudad, cuando el propietario de un local gastronómico terminó aprehendido luego de convocar a la policía por una alarma que se activó en su negocio.

El episodio ocurrió alrededor de las 6:00 en un comercio de venta de hamburguesas ubicado sobre la avenida Rivarola al 8100. Personal del Comando Radioeléctrico acudió al lugar tras recibir un alerta por el salto de la alarma del establecimiento. Al llegar, los efectivos entrevistaron al comerciante, identificado como Mariano Gaspar G., de 31 años, quien explicó que mediante las cámaras de videovigilancia internas había detectado la presencia de un sospechoso con vestimenta oscura y el rostro cubierto.
Acompañado por el dueño, el personal policial ingresó al local para inspeccionar las instalaciones. Tras la verificación, el hombre constató que no se había concretado la sustracción de elementos de valor. Sin embargo, la inspección tomó un giro inesperado cuando los uniformados observaron un arma de fuego ubicada sobre un estante detrás del mostrador, en el sector de la cocina.
Al revisar la zona, la policía constató que se trataba de una carabina calibre .22 largo, marca Mossberg International 715T, provista de un cargador con 20 cartuchos intactos. Al solicitarle la documentación reglamentaria que acreditase la legal tenencia del armamento, el comerciante admitió no poseerla.

Ante esta situación, el hombre de 31 años fue aprehendido y trasladado a la dependencia correspondiente, mientras que el arma de fuego y las municiones fueron secuestradas a disposición de la Justicia. El caso quedó caratulado como tentativa de robo e infracción por tenencia ilegal de arma de fuego.

