Guillermo Carmona analizó el impacto geopolítico de los gestos del Gobierno nacional en torno a la soberanía del Atlántico Sur. En diálogo con Albino Aguirre y Nuria González Rouco en el programa Palabras más, palabras menos por LA CIELO 103.5, el exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Nación advirtió sobre un uso electoralista del reclamo histórico.
Para el exfuncionario, los movimientos oficiales se enmarcan en una estrategia de distracción política y posicionamiento personal. Carmona sostuvo que la gestión actual se alinea de forma automática con las decisiones de Washington, postergando la defensa de los intereses soberanos en la región.
“Esta administración que funciona al ritmo de los intereses de Estados Unidos yo considero que está funcionando, viene funcionando, y en esta semana aún más en modo Galtieri”, disparó el especialista.
Según su mirada, existe una maniobra deliberada para capitalizar el sentimiento nacionalista frente al desgaste de la gestión económica y el aumento de la tensión social en el país. El analista vinculó directamente esta postura con las urgencias políticas de la Casa Rosada.
“Hay una posición oportunista del gobierno de intentar utilizar la cuestión Malvinas en un contexto social, económico y político muy complicado”, planteó Carmona.
En esa línea, el experto relacionó el anuncio de la cadena nacional con las aspiraciones del oficialismo de cara a los próximos comicios. Al respecto, advirtió que “Milei intenta posicionarse como candidato a su reelección utilizando la cuestión Malvinas como un tema de una posible campaña”, y diferenció que “en el caso de Milei la perpetuación no resulta factible, pero sí su aspiración a una reelección en un contexto dramático”.
La ilusión del apoyo de EE.UU. y el trágico espejo de 1982
El debate sumó repercusión tras los recientes comentarios de Donald Trump, quien al ser consultado sobre el archipiélago señaló de forma ambigua que revisa la neutralidad de su país “todo el tiempo”. Sin embargo, Carmona desarmó cualquier expectativa de un vuelco diplomático real a favor de la Argentina.
“La expectativa de una posición de Estados Unidos a favor de la Argentina en la cuestión Malvinas se parece mucho a lo que sostuvo la dictadura cívico-militar”, comparó de manera tajante.
Para el exsecretario, el país corre el riesgo de repetir los errores de diagnóstico del conflicto de 1982, cuando la junta militar confió en un respaldo de Washington que jamás se materializó. “En aquella oportunidad también se generó una expectativa de que Estados Unidos iba a apoyar a la Argentina, cosa que no ocurrió y que nos costó lo que costó esa guerra”, recordó.
En ese contexto, el analista lanzó un fuerte llamado de atención frente al peligro de que el Gobierno intente recrear consignas nacionalistas vacías de contenido. “Quiero sobre todo advertir sobre el riesgo de que se intente manipular a la opinión pública en función de un nuevo ‘estamos ganando’ o ‘estamos recuperando las Malvinas'”, enfatizó.
Respecto al verdadero interés de la Casa Blanca, Carmona explicó que las palabras del candidato republicano no representan un guiño genuino para el país, sino un movimiento de conveniencia en su propia puja internacional.
“No tengo la menor duda de que Trump está utilizando a la Argentina y a la cuestión Malvinas como un instrumento de presión sobre Gran Bretaña”, detalló el especialista, argumentando que Washington prioriza siempre la alianza histórica con Londres.
Finalmente, cuestionó la coherencia de la administración nacional, marcando la contradicción insalvable de proclamar la defensa de la soberanía mientras se rinde pleitesía a figuras históricas del colonialismo británico.
“Creo que hay una incompatibilidad absoluta entre la admiración de la primera ministra que adoptó decisiones que llevaron a la muerte de 323 compatriotas en el General Belgrano, con sostener una política soberanista respecto de Malvinas”, concluyó.

