Rodrigo Palacio pasó de una pasión a otra. Tras su retiro del fútbol profesional en 2022, el ex delantero de Boca y de la Selección Argentina continuó en actividad relacionándose con el básquet, llegando a debutar, este domingo, en TresaBasquet, un equipo de Tres Arroyos.
La Joya fue un protagonista estelar del encuentro ante La Torcacita, con una actuación decisiva en lo que fue victoria 73-54 ante último campeón del Torneo Centro-Sur. El ex futbolista registró 12 puntos, seis asistencias y cinco robos, ayudando así a cortar una racha de tres derrotas consecutivas y asegurando la clasificación a las semifinales del certamen.
Palacio había practicado dicha disciplina durante su juventud en Bahía Blanca, por lo que no dudó en retomarla tras decirle adiós al fútbol luego de su último paso por Brescia. Practicó ese deporte durante su juventud en el club La Falda, de su ciudad natal, antes de iniciar la carrera que lo llevó a destacarse como futbolista profesional.

Palacio, el sueño de Gimnasia que no fue
Tras su salida del Bologna, su nombre volvió a resonar en Gimnasia. Con el pase en su poder, estaba buscando un nuevo destino y muchos triperos se ilusionaron con que podía llegar al Lobo, club del cual es hincha. Finalmente, se quedó una temporada más en Europa y se retiró en Brescia.
No fue la primera vez que el club y el jugador se vincularon. El primer contacto fue en 2017, cuando en el club estaba trabajando Roberto Depietri como Director de Fútbol. Depietri mantiene una relación amistad de muchos años con el papá de Palacio -jugaron juntos en Olimpo-, y desde los primeros partidos en Primera del delantero, aconsejó y manejó la carrera del futbolista.
En abril del 2017, cuando asumió en el cargo bajo la presidencia Gabriel Pellegrino, Depietri había señalado: “Rodrigo Palacio es hincha de Gimnasia, pero veo imposible que venga en junio al país”. Ese mismo año, el propio Pellegrino había asegurado: “Ojalá Palacio llegue a Gimnasia. El club necesita una figura como Rodrigo”.


