El rock platense, tiene identidad, tiene un sonido propio y artistas que ninguna otra ciudad ha podido conglomerar. Quizá la cuestión concéntrica de Capital Federal, tiene una imán inevitable para los que quieren triunfar, quizá Rosario tenga una identidad que pudo registrar los mejores músicos de una época, en el medio, está la ciudad de La Plata, la de las diagonales y su periferia (Besisso y Ensenada). La de la identidad multicultural que aúna gente de todas partes de la Argentina.
En la entrevista, Leonardo De Angelis autor de “Rock de las Diagonales”, nos regaló un sinfín de historias, en un libro que en teoría era casi imposible de escribir, pero Leonardo De Angelis sintió que había una deuda que tenía que registrar y plasmar en un libro autoeditado de 450 páginas, que incluye más de 300 entrevistas y fotos inéditas.
El libro revela cómo se armaban los primeros grupos, dónde ensayaban, dónde se conseguían los instrumentos y cuáles eran los más codiciados, cuáles eran los boliches, bares, clubes, disquerías y salas de ensayo que daban vida a la escena, cuán difícil era grabar un disco, y cómo circulaban las ideas, mucho antes de los celulares y la redes sociales.
El libro nos ayuda a indagar que existieron un montón de bandas en los 60, 70 y 80, que no fueron tan conocidas, y que no solamente eran Virus y Los Redondos. Desde los pioneros de los años ‘60 con The Cluster’s Four, Strawbyrds, La Cofradía de la Flor Solar, Patas Peludas, Madera Tallada, Liverpool-, pasando por los turbulentos ‘70 -Tonelada, La Primera Flor, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Marabunta, La Banda del Bao, Farenheit. La época de los ‘80 con Factoría, Virus, Abrelatas, Karak, Grupo Plástico, Las Canoplas. Y los finales de los´80 y principios de los ´90 con Flores Subterráneas, La Pelada, Topografía Difusa, Víctimas del Baile, Viejos Sucios y Feos y Mister América, Y tantos más que llegarán en el segundo libro, dedicado a los años ‘90, que rondará las 400. Separar, además, en otro libro la “música con distorsión” hard rock, heavy metal, thrash, punk y hardcore, que inició gran parte de estos en todo el país.
Un libro lleno de recueros para los que peinamos canas y un descubrimiento para las nuevas generaciones.
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