La senadora nacional de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, parece haber comprendido la caída de la imagen positiva de Javier Milei y empezó a despegarse del oficialismo. La ex PJ, ex Alianza, ex Coalición Cívica y ex PRO podría ser ex libertaria en los próximos meses. Sus sugestivas declaraciones.
El operativo independencia empezó ayer con una publicación en redes sociales. La exministra de Seguridad y actual senadora nacional dijo que “el rumbo es el correcto”, pero pidió “más velocidad en los resultados”. De esta manera, Bullrich le reclamó a la administración libertaria que el cambio “llegue a las familias” en medio de una situación económica alarmante.
A esto, hoy se le suma la viralización del fragmento de una entrevista que le dio a Clarín. Ahí, Bullrich dice que se tomaría un café con Cristina Kirchner y que ir a San José 1111, donde la expresidenta cumple con su prisión domiciliaria, “es lo de menos”.

Ahora, para Bullrich la “talibanización fue un proceso muy negativo” que hay que evitar. “Nosotros también tenemos que tener cuidado de que no suceda”, declaró. Es de esperar que estos dichos agiten el avispero libertario que hace de la defensa a ultranza de los hermanos Milei y el rechazo al kirchnerismo sus principales espadas.
Cristina sí, Máximo no
De esta manera, Patricia no solo muestra una versión más moderada de sí misma, sino que también carga las tintas contra los talibanes del oficialismo. En la oposición, la dirigente personificó esa postura en Máximo Kirchner: con él no se tomaría ningún café.
“No me tomaría un café con Máximo, pero porque lo veo cerrado, no porque le negaría un café a nadie ni tengo un prejuicio específico. Es como el guardián de una ideología fracasada entonces siento como que no tendría puntos en común“, argumentó.

