Una denuncia presentada por ambientalistas terminó destapando un torneo clandestino de riñas de gallos que funcionaba con la estructura de un verdadero espectáculo: apuestas de hasta 30 millones de pesos, cerca de 200 espectadores y un “mini estadio” armado dentro de un boliche bailable de Brandsen.
El caso, que en un primer momento parecía un hecho más de maltrato animal, terminó teniendo repercusión nacional.
El allanamiento se realizó en el local Ibiza, ubicado sobre la Ruta Provincial 215, a la altura del kilómetro 44, y dejó un saldo de 27 detenidos y 111 gallos rescatados. La noticia llegó incluso a Telefe Noticias, que mostró imágenes del predio y de las espuelas metálicas que, según explicaron, se colocaban a los animales antes de cada pelea.
Una denuncia ambientalista destapó el operativo
Según pudo reconstruirse, todo comenzó cuando un grupo de ambientalistas radicó una denuncia ante la Unidad Fiscal de Investigaciones y Juicio Descentralizada (UFID) de Brandsen, a cargo de la fiscal Mariana Albizu.
A partir de ese aviso, la funcionaria dio intervención al Departamento Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina (PFA), que comenzó a investigar la actividad que se desarrollaba en el local bailable.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado de Garantías N° 1 del Departamento Judicial La Plata, a cargo de Guillermo Atencio, autorizó el allanamiento. Los agentes federales irrumpieron en el lugar mientras la competencia estaba en pleno desarrollo, con cerca de 200 personas presentes entre espectadores y apostadores.
Un mini estadio con apuestas millonarias
De acuerdo a lo reconstruido por el medio local InfoBrandsen y medios nacionales, dentro del boliche se había montado una estructura similar a un pequeño estadio, pensada específicamente para las peleas.
Los organizadores promocionaban el evento con premios que, según trascendió, podían alcanzar los 30 millones de pesos para los ganadores de las competencias.
Como resultado del operativo, la PFA detuvo a 27 hombres mayores de edad, entre ellos el presunto organizador del torneo. Todos quedaron a disposición de la Justicia por infracción a la Ley 14.346, que castiga el maltrato y la crueldad animal.
Rescate de 111 gallos y secuestro de dinero
Los 111 gallos hallados en el lugar fueron retirados y trasladados a una granja acondicionada para su recuperación y cuidado.
Además del rescate de los animales, los efectivos secuestraron 9 millones de pesos en efectivo, dos teléfonos celulares, cuatro trofeos entregados en anteriores competencias y documentación vinculada a la organización de los eventos.
El operativo contó con la colaboración de brigadas de la Dirección de Delitos Complejos de la Superintendencia de Investigaciones Federales, y se enmarcó en una causa que la fiscalía de Brandsen busca ahora ampliar para determinar si existieron encuentros similares en el pasado.
Repercusión nacional
El caso trascendió rápidamente los límites de Brandsen: informes especiales con imágenes del procedimiento tuvieron lugar el feriado del 17 de agosto, en los que se detallaron tanto las cifras oficiales del operativo como el funcionamiento interno de las apuestas y las particularidades de las llamadas “espuelas”, el elemento metálico que se colocaba a los animales durante los enfrentamientos.
La causa continúa en manos de la Justicia de Brandsen, que deberá determinar las responsabilidades penales de cada uno de los 27 detenidos y establecer si el local funcionaba habitualmente como sede de este tipo de encuentros clandestinos.

