El Hospital San Martín de La Plata marcó un precedente en la salud pública bonaerense: por primera vez, un equipo médico del centro logró tratar un aneurisma cerebral sin recurrir a la cirugía tradicional, evitando así la apertura del cráneo.
La intervención estuvo a cargo del equipo de Hemodinamia del hospital platense y se realizó sobre una paciente joven que padecía un aneurisma intracraneal.
Según informó el Ministerio de Salud bonaerense, se trata de la primera vez que se utiliza en el sistema público provincial un dispositivo denominado WEB (Woven EndoBridge), una tecnología de alta complejidad pensada para resolver este tipo de patologías por vía mínimamente invasiva. Gracias a este procedimiento, la paciente evitó el compromiso neurológico y pudo regresar a su casa en menos de 24 horas.

La malla que evita el cráneo abierto
El WEB es una malla esférica de nitinol (una aleación de níquel y titanio) trenzada y autoexpandible. El equipo médico la introduce mediante un microcatéter hasta llegar a la zona del aneurisma y la despliega directamente dentro del saco de la lesión.
Ahí, el dispositivo modifica el flujo sanguíneo, induce una trombosis local y favorece la reconstrucción de la pared arterial, sin necesidad de abrir el cráneo ni de colocar stents adicionales, incluso en aneurismas de cuello ancho.
“Se coloca dentro del aneurisma un dispositivo que la rellena adoptando su forma sin tapar las arterias”, explicó Alejandro Tejado, neurointervencionista del equipo del Hospital San Martín, según el parte difundido por la cartera sanitaria provincial.

El especialista agregó que la tecnología permite “medir al milímetro y al mínimo detalle la patología”, lo que posibilita planificar el procedimiento con mayor precisión.
Tejado detalló además que la paciente había sido evaluada previamente por distintos servicios de Neurocirugía y que el principal desafío del equipo médico fue encontrar una alternativa que redujera al máximo el riesgo de secuelas neurológicas.
Un paso más para la salud pública
Desde la cartera sanitaria bonaerense remarcaron que la incorporación de esta tecnología representa un paso adelante para la salud pública provincial, ya que permite acceder desde un hospital público a una alternativa de alta complejidad que hasta ahora estaba limitada a otros ámbitos.

El objetivo, señalaron, es ampliar las opciones terapéuticas disponibles y reducir la necesidad de cirugías más invasivas, con el consiguiente impacto en los tiempos de recuperación y en la disminución de complicaciones postoperatorias.
Para el sistema hospitalario provincial, la novedad también implica una optimización de recursos: menos días de internación en terapia intensiva y una reducción directa del riesgo de sufrir un ACV a partir de la intervención temprana sobre este tipo de patologías.

