Como le pasó con el INTA en su momento, el gobierno nacional parece haber encontrado un límite en su avance desregulador de la política agropecuaria. Ayer, salieron las entidades de la Mesa de Enlace junto con cámaras frigoríficas, entre otras asociaciones, a rechazar los cambios que propuso Federico Sturzenegger para el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
La principal polémica tiene que ver con el financiamiento del IPCVA. Actualmente, es obligatoria y consiste en una contribución equivalente al 0,07% del valor índice de res vacuna en plaza de faena (actualizado a marzo) para productores y del 0,03% para la industria (los frigoríficos). Según el anteproyecto desregulador que circuló en las últimas horas, la intención del gobierno libertario es que el aporte sea voluntario.
En este contexto, las 4 entidades que componen la Mesa de Enlace (SRA, CRA, CONINAGRO y FAA) junto con las cámaras empresarias del sector emitieron un comunicado rechazando este cambio. “Las propuestas de implementar un arancelamiento voluntario significarían, sin lugar a dudas, la eliminación del IPCVA“, aseguraron.

Seguidamente, rechazaron “cualquier intento de alteración de las actuales condiciones de funcionamiento del IPCVA que ponga en riesgo la continuidad de su labor técnica e institucional”. Desde las entidades consideran que el instituto funciona correctamente y que “ha sido clave para consolidar acuerdos comerciales, abrir nuevos mercados internacionales, sostener relaciones sanitarias con países compradores (entre un 3% y un 5% de presupuesto anual del Instituto se aporta al SENASA), y posicionar la marca “Carne Argentina” como un producto premium a nivel global”.

