La crisis del complejo deportivo más emblemático de Mar del Plata sumó este martes un nuevo capítulo: la empresa “Minella Stadium”, que hace ocho meses quedó a cargo de la concesión del Estadio José María Minella, el Polideportivo “Islas Malvinas” y sectores del Parque de los Deportes, no pagó las facturas de electricidad y EDEA retiró los medidores por una deuda millonaria.
En diálogo con Infocielo, el concejal de Acción Marplatense Horacio Taccone calificó la situación como “vergonzosa” y apuntó contra una concesión que, según sostuvo, “arrancó mal”.
El conflicto vuelve a poner bajo la lupa el proceso de privatización aprobado por el Concejo Deliberante durante la gestión pro-libertaria de Guillermo Montenegro, con continuidad durante el interinato de Agustín Neme.
La concesión fue otorgada por 30 años, con posibilidad de extenderse otros 10, a una empresa que prometió inversiones por unos 40 millones de dólares para recuperar la infraestructura del estadio mundialista y el complejo deportivo
“Es vergonzoso lo que está pasando. Pero no arrancó ahora, esto empezó hace unos cuantos años”, señaló el concejal y presidente del club Once Unidos. Para el dirigente, el actual escenario es consecuencia de una serie de decisiones que llevaron a una privatización cuestionada desde su origen.
El concejal recordó que uno de los argumentos utilizados para avanzar con la concesión fue la situación de la platea techada del Minella, que fue inhabilitada por supuestos riesgos estructurales. Sin embargo, puso en duda esa decisión al señalar que la zona continuó siendo utilizada para albergar a dirigentes, prensa, trabajadores y protagonistas de los partidos.
“Hace cuatro o cinco años está inhabilitada y cada vez que hay un partido de Aldosivi o Alvarado, los dirigentes visitantes y locales están ahí abajo de la tribuna, debajo del techo que supuestamente se puede caer”, cuestionó.
Las inversiones que no llegaron
Taccone puso el foco también en la estructura societaria de Minella Stadium, la empresa que quedó a cargo del complejo deportivo. Según explicó, la firma fue creada específicamente para presentarse a la licitación y no contaba con los fondos propios necesarios para afrontar el plan de obras comprometido.
“El problema es que la empresa se constituyó al efecto de la licitación. Eso no la invalida porque muchas veces se arman sociedades para proyectos específicos, pero los socios que integraban Minella Stadium no tenían ese dinero”, explicó.
El financiamiento de las inversiones prometidas —estimadas en unos 40 millones de dólares— dependía del aporte de capitales brasileños vinculados al Grupo Revee, que ingresaron como socios estratégicos de la concesionaria junto a la firma argentina Pro Enter.
“Ellos acompañaron un acta compromiso de otra empresa, que era la que iba a aportar los fondos. Pero después esos capitales brasileños tuvieron problemas y se quedaron sin financiamiento. Y por eso no hicieron las obras”, sostuvo Taccone.
La situación de los socios brasileños quedó además bajo cuestionamientos luego de que trascendieran dificultades económicas y judiciales vinculadas al grupo empresario en Brasil – algunos de los directivos son investigados en el marco del “Caso Banco Master” y la operación “Carbono Oculto”, considerados de fraude financiero y lavado de dinero-.
A eso se sumaron en las últimas semanas los problemas financieros de la propia concesionaria, con cheques rechazados por más de 221 millones de pesos, y la denuncia presentada por el fiscal federal Juan Manuel Pettigiani por presuntas irregularidades en el proceso licitatorio.
Para Taccone, ese esquema explica la falta de avances durante los ocho meses que lleva la concesión. “Han tomado por estúpidos a todos diciendo que habían invertido 3 millones de dólares. La verdad hubiera sido bueno que se queden con algunos miles para pagar la luz, que ahora le cortaron”, lanzó.
Inconsistencias en la licitación
Taccone apuntó contra el pliego licitatorio aprobado por el oficialismo local y aseguró que desde su bloque marcaron distintas objeciones durante el debate legislativo.
“Tenía un montón de errores, un montón de cosas que estaban mal. Nosotros las marcamos en las comisiones y en la sesión, pero no nos dieron bolilla y lo aprobaron igual”, afirmó.
Uno de los puntos cuestionados por Taccone es la cláusula que establece la intervención de tribunales internacionales ante eventuales conflictos entre la empresa y el municipio.
“Se pactó la competencia de los tribunales de Washington, del CIADI, para dirimir cualquier conflicto que pueda argumentar el municipio ante la caducidad o cancelación del contrato”, explicó.
Para el concejal, esa condición podría dificultar una rescisión unilateral por parte del Estado municipal ante los incumplimientos de la concesionaria.
“Lo que tendría que hacer el municipio, desde mi punto de vista, es acordar la rescisión con la empresa. Pero habrá que ver qué está pasando para que no lo puedan hacer”, afirmó.
En ese sentido, también cuestionó una posible venta de las acciones de la empresa a un nuevo inversor argentino como salida al conflicto. “Es emparchar la insolvencia o intentar emparchar la insolvencia. Están empezando a edificar algo sobre bases muy flojas”, señaló. Para Horacio Taccone, la alternativa debería ser resolver la situación contractual actual y avanzar hacia una nueva licitación.
Mientras tanto, el corte de luz profundiza la incertidumbre sobre el futuro de dos escenarios históricos para Mar del Plata y el deporte argentino: el José María Minella, sede del Mundial 1978 y tradicional plaza de los torneos de verano con Boca, River y los principales equipos del país, y el Polideportivo Islas Malvinas, escenario de grandes eventos deportivos y culturales. “Es una pena lo que ha pasado con estos escenarios que son tan emblemáticos para la ciudad”, concluyó.

