El presidente Javier Milei lanzó una polémica defensa de su política aperturista desconociendo el amplio abanico de desarrollo productivo de la Argentina. En una entrevista radial calificó como “imbecilidad” las críticas a la decisión de “importar” la idea de “shutdown” como herramienta para defender el equilibrio fiscal.
El problema no es lo que intentaba defender, sino sus argumentos. “Si yo me guío por esa estupidez de que si esa política es o no argentina, bueno, si los suizos hicieran eso, se morirían de hambre o estarían en un estado de obesidad flagrante porque solamente comerían chocolate”, planteó Milei respecto de lo que consideró uno de los países más prósperos del mundo.
Seguidamente trasladó esa idea al escenario argentino y no habló de satélites ni de energía nuclear. Dijo que el país tiene como unico desarrollo y horizonte productivo al colectivo, a la birome y al dulce de leche.
“Bueno, nosotros en Argentina solamente comeríamos dulce de leche. Tendríamos unos problemas de sobrepeso tremendos porque sería lo único que comeríamos. Y andaríamos con biromes en colectivo nada más. O sea, no tenemos muchas más cosas”, fue el planteo que escandalizó a medio país.

