“Estoy como los presos, contando los días para salir. Nunca me pasó una cosa tan deprimente”. Con esa frase, el diputado provincial Ricardo Lissalde resumió el momento que atraviesa como integrante de la Cámara de Diputados. El legislador de Fuerza Patria, que meses atrás se desafilió del Frente Renovador, aseguró que se arrepiente de haber aceptado la candidatura y que solo espera el final de su mandato. Sin embargo, pese al profundo desencanto que manifestó con la actividad política y con el espacio al que pertenece, en ningún momento planteó la posibilidad de renunciar a su banca.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con el periodista Aldo Rachit, en Canal 5, donde Lissalde desplegó una fuerte crítica contra la dirigencia política, incluso contra el oficialismo del que forma parte en la Legislatura.
“Había intentado ya alejarme cuatro años antes, pero me volvieron a invitar. Salí electo y la verdad que me arrepiento totalmente”, confesó el legislador, antes de sostener que “hace mucho tiempo que la política cambió de una manera inaceptable” y que los partidos “están cooptados por cuatro o cinco dirigentes que manejan la totalidad de las decisiones de manera discrecional”, dijo el legislador con pasado como presidente de AUBASA.
En ese sentido, cuestionó el funcionamiento interno de los espacios políticos y aseguró que “los que integran los cuerpos colegiados no representan al pueblo que los vota, sino al dirigente que los pone”. Incluso afirmó que “hasta el propio Gobernador es todo el tiempo extorsionado por legisladores que, siendo electos por su lista, no le responden”.
LA CAUSA POR VIOLENCIA DE GÉNERO QUE TAMBIÉN CONDICIONA A RICARDO LISSALDE
Las declaraciones de Ricardo Lissalde también llegan en un contexto judicial complejo. Tal como reveló INFOCIELO, el diputado provincial fue denunciado el 8 de febrero de 2025 por una mujer de Saladillo, quien lo acusó por presuntos hechos de violencia física, psicológica, económica y simbólica.
La investigación quedó en manos del fiscal Roberto Javier Berlingieri, quien, tras reunir distintos elementos de prueba, solicitó a la jueza Patricia Altamiranda que requiera a la Cámara de Diputados el desafuero del legislador, cuestión que no se materializó hasta el momento, para poder avanzar con el proceso penal. El objetivo del pedido es tomarle declaración indagatoria, conforme al artículo 308 del Código Procesal Penal, y evaluar eventualmente la aplicación de una medida de coerción para garantizar el normal desarrollo de la investigación.
De acuerdo con la denuncia a la que accedió INFOCIELO, el episodio que dio origen a la causa ocurrió el 8 de febrero de 2025, cuando la denunciante, expareja del legislador, se reunió con Lissalde en Saladillo. Según su relato, ambos subieron a una camioneta Toyota Hilux del diputado para mantener una conversación y, sin mediar discusión, el legislador le habría propinado varios golpes en el rostro.
Siempre según la presentación judicial, la mujer descendió del vehículo y fue asistida por su hija, a quien le contó inmediatamente lo ocurrido, mientras que Lissalde se retiró del lugar. Tanto la denunciante como su hija declararon ante la Justicia que los episodios de violencia física y verbal eran reiterados, aunque señalaron que anteriormente no habían formalizado denuncias por temor a represalias.

Como parte de la investigación, la denunciante aportó fotografías de las lesiones denunciadas y el Ministerio Público Fiscal incorporó además registros de cámaras de monitoreo municipales para reconstruir la secuencia de los hechos.
La causa continúa en trámite y todavía no existe una resolución judicial definitiva sobre la responsabilidad penal del diputado. No obstante, el pedido de desafuero formulado por el fiscal constituye un paso procesal relevante, ya que busca remover los fueros parlamentarios para permitir que la investigación avance en igualdad de condiciones que cualquier otro proceso penal.
El expediente adquiere además una dimensión institucional porque Lissalde es abogado y escribano, y durante distintos períodos como diputado provincial integró comisiones vinculadas al funcionamiento de la Justicia, entre ellas las relacionadas con el enjuiciamiento de magistrados y asuntos de incumbencia profesional.
LISSALDE SE DESAFILIÓ DEL FRENTE RENOVADOR Y CUESTIONÓ EL FUNCIONAMIENTO DE LA LEGISLATURA
Durante la entrevista, Lissalde confirmó que hace tres meses presentó su desafiliación del Frente Renovador mediante carta documento. Según explicó, la decisión llegó después de un fuerte cruce con referentes de ese espacio, luego de cuestionar que se pretendieran votar proyectos cuyos expedientes “estaban en blanco” en el sistema legislativo.
También volvió sobre una de sus banderas legislativas, la implementación de la Boleta Única de Papel, al sostener que el sistema actual favorece el armado de listas por parte de las conducciones partidarias y vulnera, según su visión, los principios constitucionales de representación y del derecho a ser elegido.
“NO VALE NI LA PENA PONER EN MARCHA LA CAMIONETA PARA IR A LA PLATA”
El momento más contundente de la entrevista llegó cuando el diputado habló de su presente personal y político.
“Yo ya cumplí un ciclo. Estoy grande y cansado. Lo que pude dar, lo di. Así que he decidido retirarme. En verdad estoy contando los días para terminar el mandato”, afirmó.
Luego profundizó su malestar con una frase todavía más dura: “No vale ni la pena poner en marcha la camioneta para ir hasta La Plata, porque te convertís en cómplice doloso y testaferro de ellos”.
Pese a esas expresiones, Lissalde dejó en claro que permanecerá en su banca hasta completar el mandato para el que fue elegido, sin mencionar la posibilidad de dar un paso al costado, aun cuando sostiene sentirse ajeno al espacio político que integra y cuestiona severamente el funcionamiento del sistema legislativo.
EL POCO LEGADO QUE LE DEJA A LOS BONAERENSES
Su performance en la Legislatura no dejará una gran huella. En 2025, el diputado presentó 24 proyectos de ley. Entre las principales iniciativas se destacan la creación de una Biblioteca Provincial Digital mediante una modificación al Sistema Provincial de Bibliotecas; un proyecto para prohibir que colegios y consejos profesionales promocionen productos comerciales; además de propuestas vinculadas a la modernización del Estado, el funcionamiento de organismos públicos y distintas reformas administrativas.
En lo que va de 2026, Lissalde registró 15 proyectos de ley, varios de ellos como reproducción de iniciativas que habían perdido estado parlamentario, o sea que sus pares no le dieron importancia para tratarlos en 2025 e insistió en 2026. Entre los temas abordados aparecen la creación de la figura del primer respondiente ante emergencias sanitarias; la implementación de espacios lúdicos terapéuticos en hospitales públicos; una ley de transición entre gobiernos; la incorporación de medidores inteligentes de gas; la creación de un Juzgado Correccional en La Plata y de un Tribunal de Trabajo en Saladillo, además de modificaciones a la Ley Orgánica del Poder Judicial y a distintas normas que regulan el ejercicio de profesiones.
Los fueros es la razón principal para mantenerse en el calor de su banca, gozando de los privilegios de un cargo que desprecia y no honra.

