Apenas veinticuatro horas después de que el Gobierno nacional y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) sellaran un principio de entendimiento, la Asociación de Docentes de la Universidad de La Plata (ADULP) rompió el silencio gremial, en una concurrida asamblea general, los afiliados votaron a favor de aceptar la propuesta salarial, convirtiéndose en el primer sector del país en respaldar formalmente el acuerdo.
La decisión de los docentes platenses funciona como el primer termómetro real de las bases tras meses de conflicto y posiciona a la UNLP como la que podría marcar el camino del resto de las unidades académicas ya que elevaran la respuesta al próximo plenario de este miércoles de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU).
Los números sobre la mesa: ¿Qué se aprobó?
La propuesta que validaron desde ADULP introduce un alivio inmediato a los golpeados bolsillos universitarios, aunque con el recaudo de no cerrar las puertas a futuro. En un corto plazo, se contempla un aumento del 21,33 por ciento con los sueldos de junio, calculado sobre el básico de mayo. Este porcentaje impactará de forma directa en el cobro del medio aguinaldo del primer semestre.
En tanto, se contempla un refuerzo complementario del 3 por ciento adicional en octubre, aplicado sobre el básico de septiembre con una cláusula de revisión, el acuerdo establece la reapertura obligatoria de la negociación dentro de tres meses.
Este miércoles se realizará el plenario de CONADU donde se elevarán las propuestas que cada sindicato ha realizado puertas para adentro para tomar una definición general de la federación. Si el mandato de La Plata logra traccionar a la mayoría de los gremios de base, el conflicto federal podría encauzarse hacia una tregua. De lo contrario, la Universidad de La Plata quedará como una isla de presencialidad garantizada en medio de un mapa nacional que continuará bajo pie de lucha.

La sombra de la Corte Suprema
Pese al optimismo que genera este primer aval, se ha firmado una tregua temporal y no la paz definitiva. La variable de fondo, el verdadero núcleo del conflicto, sigue sin resolverse. Mientras los rectores del CIN dialogan y negocian partidas con el Ejecutivo, los recursos judiciales sobre la Ley de Financiamiento Universitario siguen firmes y marchan rumbo a la Corte Suprema de Justicia.
En la comunidad universitaria bonaerense todos son conscientes de que un fallo del máximo tribunal a favor de la ley cambiaría el tablero de juego por completo. Si la Justicia respalda la norma, las universidades recuperarán el oxígeno legal para exigir un piso presupuestario mucho mayor.

