El deterioro de la infraestructura vial en todo el país, y especialmente en la provincia de Buenos Aires, a partir de la decisión del gobierno de Javier Milei de recaudar pero no invertir en obras, ha generado un escenario de “incongruencia” fiscal que afecta directamente el bolsillo de los automovilistas. En una entrevista con el programa Palabras más, palabras menos, Fabián Pons, titular del Observatorio Vial Latinoamericano, denunció la existencia de una doble imposición que no se traduce en mejores caminos.
Según detalló el especialista, cada vez que un ciudadano carga nafta está financiando la infraestructura de manera directa. “Cuando estás cargando combustible estás pagando un impuesto que es el 11% para el mantenimiento y construcción de la red vial; te están cobrando el impuesto, no te dan el servicio y encima después te lo cobran a través de un peaje”, denunció Fabián Pons. Para el ingeniero, se trata de un planteo legal que debería ser revisado para evitar que el usuario pague “dos veces por lo mismo”.
Rutas destrozadas y la paradoja de la VTV
La crítica de Fabián Pons apuntó también a la responsabilidad del Estado Nacional y provincial en el mantenimiento de las calzadas. Señaló la contradicción de exigir vehículos en condiciones óptimas a través de la VTV mientras la red vial destruye las unidades. “Me rompen el auto, yo pagué mis impuestos para que mantengan la red vial, no la mantienen y después me controlan que mi auto esté sano… vos me lo rompés y después me echás la culpa a mí”, cuestionó.
El experto fue categórico al describir el estado de abandono de los caminos: “Cuando uno circula por las calles y las rutas ve cantidades de autos que están despedazados y uno dice ‘esto pasó la VTV’. Entonces ¿de qué me sirve si solamente es recaudatorio y no hay controles?”. Para el Observatorio Vial Latinoamericano, la falta de inversión pública convierte a las exigencias técnicas en un simple “impuesto al boludo”.
Privatización y recursos: el sistema perverso
Frente a la decisión del gobierno de Javier Milei de paralizar la obra pública y apostar únicamente a las concesiones, Fabián Pons advirtió sobre la falta de transparencia en el uso de los recursos. Sostuvo que si el mantenimiento va a ser 100% privado, se debería eliminar el impuesto específico en los combustibles para que bajen los precios en los surtidores.
“El sistema es perverso en sí mismo. Yo no tengo ningún problema en que sea completamente privado, pero entonces sacame el impuesto”, sentenció en diálogo con La Cielo. Según su análisis, mantener la carga tributaria del 11% para usarla en otros fines mientras se obliga al pago de peajes adicionales constituye una estafa al contribuyente que circula por las rutas nacionales y provinciales.

