La discusión interna en el peronismo sobre cómo ampliar el espacio para enfrentar al Gobierno Nacional sumó una voz de fuerte rechazo a las coaliciones amplias. En una entrevista exclusiva con el programa Palabras más, palabras menos, Sergio Berni cuestionó la estrategia de buscar coincidencias con figuras como Miriam Bregman o sectores del radicalismo, tal como sugirieron dirigentes como José Mayans.
“Yo no creo en los frente anti-nada”, disparó el exministro de Seguridad bonaerense, quien previamente se había despachado contra Verónica Magario. Berni marcó una distancia insalvable con la izquierda pese a reconocer el “coraje” de sus referentes. “Yo no tengo nada que ver con Miriam Bregman y si el peronismo tiene algo en común con la izquierda me parece que nos estamos desviando del rumbo”, advirtió con firmeza.
El rechazo a la transversalidad y los radicales
Berni también cerró la puerta a una posible convocatoria a dirigentes radicales que no se sienten cómodos en la actual alianza de centroderecha. Recordó la experiencia de la “transversalidad” impulsada por Néstor Kirchner como un error que dejó aprendizajes dolorosos: “Me parece que el golpe fue bastante duro. El ser humano es el único que tropieza dos veces con la misma piedra y la verdad que no me quiero tropezar con la misma piedra”.
Para el legislador, la solución para los dirigentes de otros partidos debe ser interna y no dentro del peronismo. “¿Qué tenemos que ver nosotros con los radicales? Si un radical no se siente cómodo dentro de su espacio, tiene que ir a una interna y ganarla”, sostuvo.
La lección de Alberto Fernández: “Perder con lo nuestro”
El punto más álgido de su análisis fue la comparación con la experiencia del Frente de Todos. Berni fue lapidario al evaluar la conveniencia de ganar una elección a través de una sumatoria de sectores heterogéneos sin un eje conductor claro.
“Yo prefiero perder con lo mío y no ganar y tener la triste experiencia de Alberto Fernández”, confesó el senador, vinculando directamente los problemas de gestión de la administración anterior con la conformación de la alianza electoral. Según su visión, el próximo gobierno que deba “hacerse cargo del desastre que deja Milei” tiene que ser un peronismo puro y sin matices.
“Prefiero perder con lo nuestro, con el peronismo, que ganar en ese rejunte de gente que no sirve para nada. Cualquier otro invento no sirve para nada”, concluyó, reafirmando su postura de no diluir la identidad del movimiento en pos de una victoria electoral que, a su criterio, carecería de sustento político real.

