La Universidad Nacional de La Plata abrió la convocatoria para su Primera Exposición sobre Educación Sexual Integral para Estudiantes Secundarios, un evento pensado para que los adolescentes se apropien de la palabra. La iniciativa de la “Expo ESI” está organizada por la prosecretaría de Pregrado y la dirección de Políticas Feministas, junto a las escuelas de la UNLP. Dario Estevez, Prosecretario de Pregrado de la universidad en diálogo con INFOCIELO detalla los motivos y las expectativas sobre la actividad que tiene abierta la inscripción hasta el 26 de mayo.
La Expo nace de una necesidad institucional de escuchar qué tienen para decir los chicos, pero también de decodificar un reclamo recurrente en los pasillos: “Aparece muchas veces la demanda de ‘no hay ESI'”, explica el funcionario. Sin embargo, detrás de esta afirmación, el equipo organizador maneja una hipótesis clara sobre qué extrañan los jóvenes cuando sienten que la ley no se implementa en sus escuelas que “tiene que ver con una búsqueda del modelo biológico”, afirma Estevez, ya que, “no terminan de percibir como ESI cuando se trabajan otras cuestiones relacionadas a los vínculos, al cuidado del propio cuerpo o a alguno de los ejes que trabaja la ley.”
Redes, algoritmos y la paradoja de la desinformación
Uno de los puntos más críticos que hoy preocupa a los agentes de salud y funcionarios de la provincia de Buenos Aires es el incremento sostenido de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en la población joven. Aunque la tendencia general es de alerta, en los colegios de la UNLP el debate se enfoca en cómo los adolescentes habitan el territorio virtual y consumen la información. Para Estevez, el problema actual no radica en la falta de información, sino en un fenómeno inédito, “con las tecnologías en general, por primera vez en la historia de la humanidad el problema tiene que ver con la sobreabundancia de información y la construcción de filtros y sesgos a partir de eso. El problema hoy es la abundancia más que la escasez.”
Esta distorsión mediada por pantallas impacta directamente en cómo los chicos miden el peligro en sus prácticas cotidianas. “Creo que, por supuesto, los adolescentes tienen una percepción baja del riesgo respecto a las infecciones de transmisión sexual“, analiza el organizador. Sin embargo, lejos de criminalizar esa conducta, la vincula a una matriz identitaria propia de la edad que debe ser contenida por los adultos, “es tarea del mundo adulto construir también los límites en donde ese riesgo es necesario para construir la propia subjetividad y donde ese riesgo es un riesgo innecesario o excesivo.”
El verdadero peligro, advierte, radica en el aislamiento digital:
“los adolescentes muchas veces están solos frente a las redes, frente al territorio de internet, y en esa soledad hay una distorsión de los riesgos.”
Para contrarrestar esto, la propuesta de la Expo es abordar el cuidado (como el uso del preservativo o las barreras de látex) no desde el miedo o la anatomía fría, sino transversalmente. “Se trabajan de forma integral en el marco de trabajar muchísimas otras cosas. Trabajamos vínculos, parejas, formas de relacionarnos que nos permiten a la vez, por ejemplo, cuestionar el hetero-patriarcado”. De esta manera, estevez pone énfasis en introducir diferentes métodos de cuidado como por ejemplo la barrera de látex.
Precarización docente y el rol de la Universidad como trinchera
Estévez, quién además es docente, tiene una mirada crítica sobre el contexto en el que docentes llevan adelante proyectos educativos, en medio de un fuerte conflicto de financiamiento que atraviesan las universidades públicas. Esta realidad golpea el corazón de la innovación educativa, “la precarización del trabajo docente es la principal dificultad que hoy tenemos para acompañar a los propios adolescentes y para trabajar la ESI. Es una dificultad material más que cualquier otra”, sentencia con crudeza.
Ante el repliegue y el ahogo financiero ejercido por el Gobierno Nacional sobre las políticas de salud reproductiva y educación sexual, la UNLP emerge como un espacio indispensable para sostener estas discusiones, aunque el organizador aclara que la provincia de Buenos Aires mantiene sus líneas de acción a través de su propia Dirección de Educación Sexual Integral.
Con todo, la Expo ESI de la universidad se planta como un faro de resistencia política y pedagógica, “hay otra forma de trabajar en las escuelas, pero no creemos que la universidad deba ser el único territorio, sino que seguimos sosteniendo que es tarea del Estado nacional poder hacerlo“, finaliza el el prosecretario.
La Expo ESI sigue con sus inscripciones abiertas. En tiempos de incertidumbre y discursos hostiles hacia la perspectiva de derechos, las escuelas secundarias de La Plata buscan demostrar que la educación sexual integral no es una teoría de oficina, sino una herramienta viva que los propios estudiantes están listos para defender y reescribir con sus propios lenguajes.


