A 9 meses de la renuncia de Pedro Wasiejko, el Astillero Río Santiago (ARS) sigue sin presidente y funcionando bajo el liderazgo interino del gerente general Gonzalo Ibendahl. Hoy el gobierno bonaerense publicó un decreto que podría sacar del letargo a la fábrica de barcos. Cambios que prometen agilizar la gestión.
Según el Decreto 357/26, las autoridades del ARS quedaron autorizadas a “suscribir y aprobar” contratos de comercialización de bienes y servicios dentro de la industria naval, las industrias metálicas básicas y sus conexas. En los considerandos de la norma publicada en el Boletín Oficial de hoy, se explica que este cambio busca “brindar una mayor agilidad de gestión“.
Esta autorización alcanza a la presidencia y la vicepresidencia del ente administrador del astillero. Sin embargo, el decreto sale justo cuando ninguno de los cargos está ocupado por lo que se encargaron de aclarar que “ante la vacancia temporal” de los directivos el gerente general podrá ejercer dicha facultad.

La misma iniciativa, en su artículo segundo, el gobierno de Axel Kicillof autorizó al ARS a “dar intervención a Fiscalía de Estado para la promoción y sustanciación de procesos ante tribunales judiciales o arbitrales”. Esto incluye el pedido de medidas procesales, como allanamientos, conciliaciones y hasta desistimientos.
Por último, las autoridades del ARS quedaron autorizadas a firmar “todos los actos jurídicos necesarios” para gestionar, regularizar o disponer de los bienes abandonados, declarados en calidad de rezagos o que supongan un riesgo ambiental o de seguridad para las operaciones del ente.

