El juicio por la muerte de Diego Maradona tendrá este jueves una audiencia clave: cinco médicos que evaluaron al exfutbolista pocos días antes de su operación declararán ante el tribunal y podrían aportar testimonios decisivos sobre las decisiones tomadas en torno a su tratamiento.
Los profesionales convocados son Guillermo Burry, Marcos Correa, Óscar Franco, Martín Cesarini y Flavio Tunessi, quienes participaron de la atención de Maradona cuando ingresó al sanatorio Ipensa de La Plata el 2 de noviembre de 2020, apenas semanas antes de su fallecimiento.
La expectativa sobre sus declaraciones crece porque varios de ellos ya habían manifestado, en el juicio anterior que luego fue anulado, que no consideraban necesaria la cirugía por el hematoma subdural detectado en la cabeza del Diez.
Juicio por la muerte de Diego Maradona – Infocielo
En contraposición, el neurocirujano Leopoldo Luque —uno de los principales imputados en la causa— impulsó la intervención quirúrgica que finalmente se realizó en una clínica de Olivos.
Según había sostenido en su momento Guillermo Burry, jefe de neurocirugía de Ipensa, el cuadro requería observación clínica y no una operación inmediata. En la misma línea, Martín Cesarini aseguró que no existía una urgencia quirúrgica que justificara intervenir al exjugador.
Otro de los testimonios relevantes fue el de Marcos Correa, quien explicó que, tras analizar los estudios médicos, la recomendación inicial había sido no operar. Sin embargo, Luque insistió con avanzar rápidamente hacia la cirugía.
Aunque aquellas declaraciones perdieron validez tras la anulación del primer proceso judicial, los dichos que brinden ahora sí podrán ser utilizados como prueba en el nuevo debate oral.
La audiencia también incluirá la declaración de Carlos Cassinelli, médico forense de la Policía bonaerense que participó en la autopsia realizada tras la muerte de Maradona.
En las últimas jornadas del juicio, distintos peritos coincidieron en que el deterioro físico del exfutbolista no fue repentino, sino progresivo, y que atravesó varias horas de agonía antes de morir en la vivienda del barrio San Andrés donde cumplía internación domiciliaria.
Esa hipótesis es uno de los ejes centrales de la acusación impulsada por los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Irribarren, quienes sostienen que hubo abandono y falta de controles médicos adecuados.
El debate oral se desarrolla en los tribunales de San Isidro y busca determinar la responsabilidad de siete integrantes del equipo de salud que atendía a Maradona, todos acusados de homicidio con dolo eventual.
Además de Luque, están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora médica Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.

