Gimnasia los espera. Cuando sea. Los espera. El gran sueño tripero es ver a Guillermo y Gustavo otra vez de azul y blanco, en este caso como técnicos, conduciendo el destino futbolístico del equipo y también del club. Y en estas horas, alguien muy cercano a los Mellizos, como Javier Valdecantos, dejó una sentencia que ilusiona al pueblo gimnasista.
El PF, que fue la mano derecha de Griguol en su exitosa etapa en el Lobo, también trabajó 12 años como profe de Guillermo y Gustavo: en Lanús, Boca, en Los Ángeles Galaxy y la selección de Paraguay, donde hoy trabaja para la Asociación de ese país, en un proyecto de juveniles. Y en charla con Código Gimnasia, por FM Cielo, habló de la chance de que los Mellis regresen al Lobo.
Para hacerlo, arrancó relatando por qué, mientras tengan trabajo, como en este caso con Vélez (con vínculo hasta diciembre del 2026 con chances de renovación), no será tan fácil una vuelta de la dupla. Y lo hizo a partir de una anécdota con el propio Timoteo que también terminó marcando a los Barros Schelotto.

“Ellos no van a romper un contrato. Yo me acuerdo que les conté una vez una anécdota con Griguol y les quedó: un día, camino en auto a La Plata, el Viejo me dice que lo habían llamado del América de México, con nosotros laburando en Gimnasia. Y yo le digo; ‘Uy Timo, buenísimo…”. Tenía 30 años, estaba crudo todavía. ¿Para qué hablé? Me dice: ‘Pibeeee, pibeeee, los contratos están para respetarlos, primero. Segundo, cuando vos terminás un contrato, el club que te dio trabajo, tiene la prioridad. Si te dicen quiero que continúes, vamos a continuar. Si no te quieren, ahí recién te podés ir…'”, empezó su relato.
“A partir de esa anécdota, en un momento estábamos en Lanús, con los Mellizos, nos iba relativamente bien y resulta que lo llaman a Guillermo de Boca. Entonces, él en ese momento me pregunta: ‘Javier, ¿qué hacemos?’ Porque era Boca, es tentador. Como también lo es Gimnasia. Y yo les conté esa situación que viví con el Viejo. Y a partir de ahí, no se habló nunca más de esto. Y yo sé, los escucho cuando Guillermo y Gustavo hablan en las conferencias… Los pueden buscar el Real Madrid, pero ellos van a cumplir su contrato, porque son gente de palabra”, aseguró el PF.
Sin embargo, más allá de esa situación, dejó una frase que sin dudas refuerza más que nunca la esperanza del hincha tripero. “Por eso digo que en algún momento, cuando no tengan trabajo, se va a dar dar la posibilidad y van a estar, yo creo que van a estar…”, sentenció. Y le sumó fuego a la ilusión latente.

El amor por Estancia Chica y por Gimnasia
“Para nosotros Estancia Chica es el lugar soñado. El primer día que a mí me tocó entrar, yo no sé si era linda o fea, pero para nosotros fue un lugar increíble. Nosotros nos juntábamos con el Viejo y Mario Griguol a las 6 de la mañana en un café en Caballito (allí vivía Timoteo) y nos íbamos para allá en auto por la Calchaquí, porque no existía la autopista. Y la conversación siempre era Estancia Chica. El Viejo adoraba ese lugar. Si le decían que le armaban una pieza, se quedaba a vivir en ese lugar con Bety”, también contó Valdecantos en la entrevista con Código Gimnasia, que va los jueves a las 20hs por La Cielo.

“Gimnasia te genera algo distinto. Acá me preguntan por Estudiantes y Gimnasia y yo, qué se yo… Fue tan fuerte lo que me tocó vivir esos seis o siete años que estuve en el club, que es muy difícil hablar de Gimnasia sin perder la objetividad. Es un sentimiento que no se puede explicar”, aseguró luego sobre su vínculo eterno con el Lobo.
El contacto permanente con el Pata Pereyra
Sobre la actualidad del Lobo, Valdecantos también dejó en claro que sigue teniendo un vínculo cercano. Esta vez a partir de su relación con Ariel Pereyra, al que tuvo de jugador como Profe y con el que compartió el cuerpo técnico de los Mellizos. Y hasta relató otra anécdota, cuando el actual DT interino le mostró en una videollamada cómo está hoy la concentración de Abasto: “Un domingo, previo a un partido, me llama y me muestra con el teléfono cómo estaba Estancia. De repente veo y le digo: ‘Pata, ¡esa prensa la compré yo!’. Una forma de decir, porque la compró el club pero por pedido mío. Y está desde entonces”.

“Los Mellizos y el Pata me generan un sentimiento especial, son mis hijos. El Pata me llamó para decirme que le habían ofrecido la Reserva de Gimnasia y le dije que le diera que agarrara, que le iba a servir, que iba a estar en un club que lo querían, en un lugar soñado y especial. Y me llamó también cuando le ofrecieron el interinato de la Primera…”, contó sobre cómo fue siendo parte, desde lejos, de esta nueva historia en el club.

