Un nuevo hallazgo en uno de los centros clandestinos de detención más importantes del país volvió a generar impacto en organismos de derechos humanos. Entre restos óseos encontrados en Córdoba, fue identificado un marplatense que estaba desaparecido desde la última dictadura.
La noticia generó conmoción en Mar del Plata, donde referentes de derechos humanos admiten que el impacto fue inmediato. La confirmación llegó tras los avances en la identificación de restos hallados en el predio de “La Perla”, uno de los mayores centros de detención ilegal que funcionaron en el país.
El descubrimiento se conoció luego de que la Justicia federal cordobesa informara que logró identificar parcialmente a 12 personas a partir de restos encontrados en septiembre de 2025 en la zona de La Calera. Detrás de ese trabajo hay años de investigación, excavaciones y análisis científicos que buscan reconstruir lo ocurrido durante los años más oscuros de la Argentina.
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Desde la Asociación de ExPresos Políticos de Mar del Plata confirmaron que una de esas víctimas es oriunda de la ciudad, aunque su identidad todavía no fue difundida públicamente. La decisión responde a un protocolo clave: primero deben ser notificados sus familiares. Se espera que el nombre se dé a conocer oficialmente en una conferencia de prensa en Córdoba.
Las tareas fueron realizadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense, reconocido a nivel internacional por su labor en la identificación de víctimas de desaparición forzada. A través de estudios arqueológicos y análisis de laboratorio, los especialistas buscan determinar si los restos pertenecen a detenidos desaparecidos que pasaron por ese centro clandestino.

“La Perla” funcionó entre 1976 y 1978 bajo la órbita del Tercer Cuerpo de Ejército y fue uno de los engranajes centrales del aparato represivo. Se calcula que entre 2.000 y 2.500 personas fueron llevadas allí, muchas de las cuales continúan desaparecidas.
Este nuevo avance no solo aporta datos clave para la reconstrucción histórica, sino que también reactiva el reclamo de memoria, verdad y justicia. Cada identificación es mucho más que un dato: es una historia que empieza a salir del silencio.

