Alan Lescano es una de las joyas del fútbol argentino y los clubes más importantes del continente ya posaron los ojos en él. Entre ellos aparece Boca, que intentando acomodar el desorden deportivo que arrastra en el último tiempo, busca reforzarse contrarreloj para llegar competitivo a la Copa Libertadores.
De acuerdo a versiones periodísticas recientes, el plantel xeneize está lejos de cerrarse. De hecho, la dirigencia analiza variantes para darle más y mejores herramientas al cuerpo técnico y afrontar el máximo certamen continental acorde a la historia del club.
En esa nómina aparece Lescano, el volante de Argentinos que ha tenido un crecimiento exponencial desde su salida de Gimnasia y hoy es una de las figuras del fútbol local.
Una situación compleja, con Gimnasia como actor clave
La representación del futbolista está al tanto del interés, aunque le baja el tono a una negociación inmediata. Saben que el jugador es del gusto de la dirigencia de Boca, pero también dan por hecho que una transferencia de esta magnitud no se resuelve de un día para el otro.
Más allá de cualquier novedad que pueda surgir en las próximas horas, en Gimnasia siguen de cerca cada movimiento: el club aún conserva el 50% de los derechos económicos de Lescano, por lo que una eventual venta también impactaría directamente en sus arcas.

