La Confederación General del Trabajo avanzará por la vía judicial para frenar la reforma laboral impulsada por el Gobierno y descartó la posibilidad de convocar a un nuevo paro en el corto plazo. La central obrera resolvió concentrar su estrategia en la presentación de un recurso de inconstitucionalidad que será acompañado por una movilización a Tribunales.
El cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, confirmó que el próximo lunes la organización realizará una presentación judicial contra la iniciativa, que podría ser sancionada este viernes en el Senado de la Nación Argentina. La acción se llevará adelante en los tribunales ubicados frente a la Plaza Lavalle y contará con el respaldo de una movilización sindical.
Y es que la conducción de la central da por hecho que la reforma será aprobada en el Congreso, por lo que decidió enfocar sus esfuerzos en el terreno judicial, con especial atención en los aspectos que considera más controvertidos de la norma. En ese sentido, Sola señaló que existen “varios puntos” vinculados a derechos individuales y colectivos que, según advirtió, afectan tanto la representación gremial como las garantías de los trabajadores.
Desde la central explicaron que la decisión apunta a sostener el análisis legal que vienen desarrollando sobre el proyecto y avanzar con la impugnación de lo que consideran inconstitucional. La postura fue definida tras un encuentro de la dirigencia realizado en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), donde se debatió la continuidad del plan de acción frente al avance de la denominada Ley de Modernización Laboral.
De esta forma, la CGT resolvió no plegarse al paro de 36 horas con movilización convocado por el ala más dura del sindicalismo nucleada en el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), marcando así diferencias en la estrategia para enfrentar la iniciativa oficial. De este modo, la central prioriza la judicialización del conflicto como principal herramienta para cuestionar la reforma.

