La eliminación de la Selección Argentina a manos del anfitrió Alemania en aquel Mundial del 2006 dejó muchas imágenes que aún hoy permancen en el recuerdo colectivo. Probablemente la más fuerte sea todavía la de un muy joven Lionel Messi sentado en el verde césped, descorazonado sin haber podido entrar. Otros se quedarán con aquel polémico cambio que hizo Néstor Pekerman, quien decidió el ingreso de Esteban Cambiasso por Juan Román Riquelme. Sin embargo, hay una más que no resultó televisada.
La misma lo tuvo como protagonista al ex Gimnasia Leandro Cufré, quien fuera parte de aquel seleccionado por su buen presente en la Roma de Italia. No obstante, no se trató ni de un cierre ni de un buen centro. Mucho menos de un gol. Por el contrario, fue una reacción ante la burla de los teutones por eliminar a la Argentina en cuartos de final en aquella fatídica definición por penales 4-2 tras los 120 minutos de juego.
Torsten Frings y Tim Borowski comenzaron a burlarse de los argentinos dentro de un partido que tuvo mucha pica y que llegó a su punto de ebullición sobre el final. Allí se dio una gresca generalizada y, en medio de la pelea, Cufré le pegó un planchazo brutal al lungo defensor Per Mertesacker, quien se llevó la peor parte. Lo insólito del caso es que transmisión oficial de FIFA ya había terminado y sólo los presentes en el estadio pudieron ver semejante espectáculo.
El árbitro eslovaco Ľuboš Micheľ vio la patada de Cufré y le mostró la tarjeta roja, lo que convirtió así al exdefensor del Lobo en el primer jugador en la historia de los Mundiales en recibir una roja post-partido. Sin embargo, el castigo no terminó allí. El platense fue suspendido por cuatro partidos y, tras una investigación posterior, la comisión de disciplina de la Federación Internacional de Fútbol le aplicó además una multa de 10.000 francos suizos (8.000 dólares).


