Hay lugares y momentos que marcan la vida de las personas. Lo dicho le sucedió a Fernando Zaniratto el 2 de noviembre del año pasado en el Antonio Vespucio Liberti, donde Gimnasia se jugaba muchísimo frente a River. Tras la derrota en el Clásico al asumir luego del despido de Alejandro Orfila, el nacido en Saladillo y el Lobo necesitaban ganar sí o sí para despejar cualquier fantasma.
La noche terminó con triunfo por 1-0, pero no sin haber sufrido muchísimo. Aquel penal sobre la hora que Nelson Insfrán le atajó al colombiano Borja todavía está presente en la memoria del fanático Mens Sana. Esos tres puntos a la larga terminarían dejando al Tripero en Primera División, representando a su vez el envión que el equipo necesitaba para lo que vino después. Sin dudas, un punto de inflexión.
Lo concreto es que tras aquella jornada, que incluyó quejas y festejos en partes iguales hacia Nazarano Arasa a modo de desahogo, el Lobo se prepara para una nueva visita al estadio del Millonario. El mismo rival y el mismo escenario que le permitió a Gimnasia torcer la historia para encontrarse con un presente que hoy por hoy entusiasma.
Para el DT y para los jugadores que estuvieron presentes aquel 2 de noviembre, sin dudas se trata de un encuentro especial. Comenzando por el propio arquero, héroe albiazul, pasando por los centrales, el Chelo Torres, autor del gol y la línea de volantes, donde volverá a estar desde el arranque pero en el equipo contrario, Ignacio Fernández. Sin dudas un partido con muchísimo condimento en la previa, en el cual el Mens Sana buscará sumar tres puntos de oro.

