Este viernes desde las 20.00 en el Libertadores de América, el primer equipo de Estudiantes de La Plata tendrá su estreno en el Apertura, defendiendo la corona, ya que el último campeón del fútbol argentino. Enfrente, estará ni más ni menos que Independiente, que con Gustavo Quinteros es candidato a ir por el título. Y como todo arranque de torneo, es un partido importante para comenzar con el pie derecho.
Cada vez que se encuentran el Pincha y el Rojo es un duelo aparte, que vuelve a poner en la mesa aquella vieja rivalidad que se dio en la década del 80′, con duelos futbolísticos muy calientes, de escuelas diferentes, cada uno en su vereda. Bilardo y Menotti, identidad y formas distintas de vivir el fútbol.
Hoy los de Avellaneda están lejos de repetir esos rendimientos, aunque de la mano de su entrenador logró levantar considerablemente el nivel de sus dirigidos, mantuvieron una base, solo se fue el chileno Felipe Loyola, y sumaron a un hombre de alto calibre como Ignacio Malcorra. En los papeles, los Diablos Rojos tienen que ser protagonistas del certamen, debido a que no cuentan con competencia internacional.

Más allá de esto último, el juego del viernes con el León tendrá un tinte especial debido a que el actual deté del dueño de casa estuvo muy cerca de trabajar con Estudiantes. El campeón con Vélez Sarsfield de la Liga Profesional 2024 era número puesto para llevar las riendas del Pincha, con Leandro Desábato, su primo, como ayudante de campo.
Quinteros, el elegido para reemplazar al Barba en julio pasado
El ciclo Domínguez tambaleaba, el equipo no jugaba bien y no obtenía los resultados deseados, algo que al propio entrenador lo llevaba a pensar en culminar su exitosa etapa al frente del equipo. El 21 de julio del año pasado, la victoria con Huracán por 2-1 en UNO con goles de Edwuin Cetré y Alexis Castro revitalizó al plantel, pero por lo bajo había otros planes.
Hubo contactos concretos con Quinteros, el entrenador deseaba dirigir a un grande del país como el León, pero finalmente el Barba logró enderezar el barco y seguir al frente, con nuevos títulos en el horizonte, como fueron el Clausura y el Trofeo de Campeones. Quizás, el futuro los encuentre al experimentado director técnico y al Pincha, en el fútbol nunca hay que cerrar ninguna puerta.

Ahora, volverán a encontrarse cara a cara como ya lo hicieron en la final de la Copa de la Liga 2024, cuando el Pincha le ganó el título por penales al Vélez de Quinteros. Luego, llegaría otra final, la del Trofeo de Campeones de ese año, pero aquella vez el actual DT del Rojo no estuvo en el banco porque tuvo el casamiento de su hija y en su lugar dirigió el Chavo Desábato.

