El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de enero de 2025 fue del 2,2% respecto de diciembre de 2024, cuando había registrado un 2,7%. Se trata del nivel más bajo desde julio de 2020 y marca un hito en la administración de Javier Milei, que busca contener los precios en un contexto de atraso cambiario. Pese a la baja, el Gobierno no logra perforar el piso del 2%, y la variación interanual alcanzó el 84,5%.
La división con mayor incremento en enero fue Restaurantes y hoteles (5,3%), impulsada por subas estacionales en el servicio de hotelería. Le siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (4,0%), debido a aumentos en Alquiler de la vivienda y gastos conexos. En contraste, Educación (0,5%) y Prendas de vestir y calzado (-0,7%) mostraron las menores variaciones del mes.
En cuanto a las regiones, Noroeste lideró las subas con un 2,6%, mientras que Gran Buenos Aires y Cuyo registraron las menores variaciones, con un 2% en ambos casos. Alimentos y bebidas no alcohólicas (1,8%) tuvo la mayor incidencia en NEA, NOA, Pampeana y Patagonia, mientras que en Cuyo y GBA el protagonismo fue de Restaurantes y hoteles.

Canasta básica y reacción oficial
En enero de 2025, una familia de cuatro integrantes necesitó $1.033.715,62 para superar el umbral de pobreza, un 0,9% más que en diciembre, y $453.384 para no caer en la indigencia, con una suba interanual del 58,8%. Estos datos reflejan el impacto de la inflación en los ingresos de los hogares argentinos.
Tras conocerse el informe, el presidente Javier Milei elogió a su ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, a través de sus redes sociales. Desde el Ministerio de Economía destacaron que Argentina transita un proceso de estabilización y desinflación basado en anclas fiscal, monetaria y cambiaria. Caputo celebró el 2,2% como la inflación más baja en casi cinco años y remarcó la tendencia a la desaceleración de los precios.

