Bajo un ambiente festivo y con una masiva convocatoria de estudiantes, docentes, nodocentes y familias de la ciudad, la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) llevó a cabo este sábado la jornada “La Universidad Pública nos mueve”. La iniciativa combinó movilidad sustentable, integración comunitaria, cultura y deporte en un recorrido que pintó de azul y blanco la costa marplatense.
La cita comenzó a las 14:00 horas en el Paseo Dávila, las autoridades universitarias y representantes de la Federación Universitaria Marplatense (FUM) y el Programa Universidad y Ambiente dieron la bienvenida, remarcando la importancia de la universidad pública como un motor de inclusión y transformación social.
La presidenta de la FUM, Rosella Pasetti, en diálogo con INFOCIELO explicó que “la actividad estuvo pensada para construir encuentro, la universidad pública no solo genera conocimiento, por eso hay que romper lo tradicional del aula y generar vínculos con toda la comunidad, además el día acompañó, aprovechamos a juntarnos con amigos al solcito y disfrutar de una jornada que proponía un plan distinto”.
En este sentido, explicó que la convocatoria fue muy satisfactoria poniendo el foco en fomentar “una movilidad sustentable, amigable con el ambiente y la salud de la comunidad”, contó la referente estudiantil.
50 bicicletas para estudiantes
Uno de los momentos más emotivos de la tarde se vivió a las 14:40 horas con la entrega formal de 50 bicicletas a estudiantes de la institución. La medida forma parte del programa Universidad en Bici, pensado para brindar soluciones concretas de transporte accesible a la comunidad estudiantil.
Pasetti cuenta que “el programa se da en el marco del convenio con el Banco Galicia, donde entrega una determinada cantidad de bicicletas que van destinadas a estudiantes universitarios para que puedan movilizarse por la ciudad para llegar a la universidad”.
A las 15:00 horas llegó el turno de ponerse en movimiento. Cientos de ciclistas de todas las edades partieron desde el Paseo Dávila para completar un circuito recreativo de 9 kilómetros hasta la calle Estrada y regresar al punto de partida. Sin el afán de competir, la marea de bicicletas avanzó frente al mar haciendo visible la necesidad de seguir impulsando la infraestructura para la movilidad sustentable en la ciudad.
Al regresar, cerca de las 16:00 horas, la actividad continuó con una concurrida feria de emprendedores locales, música en vivo y dinámicas recreativas para toda la familia. El cierre de la jornada estuvo marcado por la expectativa del sorteo de una bicicleta entre los inscriptos, coronando un sábado donde la universidad volvió a demostrar que su impacto trasciende las aulas y se vive en la calle, junto a su comunidad.

