En Alemania, la creciente preocupación por el aumento del precio del Shawarma, llamado allí con el nombre turco “Kebab” o “DonerKebab”, llevó a la población a exigir un control de precios al gobierno para regular específicamente este producto de consumo masivo.
Este llamado busca frenar lo que popularmente comenzó a denominarse la ‘Dönerflación‘, que es protagonista de un incremento del 75% en el costo del plato de origen turco, y de venta callejera.
La situación contrasta con la política económica en nuestro país, donde el presidente Javier Milei favorece la liberalización del mercado, incluso en productos básicos como podría ser su paralelo en estas tierras: el choripán. Mientras en Alemania se pide un freno a la inflación mediante la regulación, en Argentina se apuesta por la libertad económica como mecanismo de ajuste.
El valor de un producto masivo como el kebab o shawarma en Alemania se disparó, y la población se queja ante las autoridades y pide controles de precios
A LA INFLACIÓN LA LLAMAN “DÖNERFLACIÓN”
El canciller Olaf Scholz dijo en tono jocoso que “está harto” de que vaya a donde vaya sus conciudadanos alemanes le pregunten siempre lo mismo, sobre todo si charla con gente joven. Lo más sorprendente es que ese sempiterno tema de conversación que tiene hasta la coronilla al líder socialdemócrata no es ni la vivienda, ni la guerra de Ucrania, ni la emigración, el CO2 o la energía. Por lo que le interrogan una y otra vez es por el precio de los döner kebabs (shawarma). Y sobre todo por si el Ejecutivo le pondrá freno para evitar que se encarezcan aún más tras el mencionado alza del 75% de los últimos años.
La ‘Dönerflación’ en Alemania llevó a un aumento significativo en el precio del kebab, convirtiéndolo en un tema candente tanto en las redes sociales como en la política.
El precio promedio del kebab en Alemania aumentó muy por encima de la inflación en los últimos años, llegando hasta los 7 euros.
El costo de estos populares sandwiches de carne asada giratoria en una especie de estufa, pan de pita, verduras picadas y salsa se encarecieron de forma notable en poco más de dos años: de 3,9 euros pasó a siete.
Un vendedor de este producto (comparable al choripán en nuestro país por ser de consumo al paso), asegura, muy a su pesar: “La gente nos habla todo el tiempo de ‘Dönerflación’, como si los estuviéramos engañando, pero el precio está fuera de nuestro control“.
LAS RAZONES DE LA SUBA DEL PRECIO
Las causas se atribuyen a:
– La guerra en Ucrania que provoca un aumento en los costos de energía, lo que afecta directamente al precio del kebab.
– La inflación también impacta en el costo de los alimentos básicos, muchos de los cuales provienen de la región.
El debate sobre el kebab es un espejo de las dificultades económicas que enfrenta incluso Alemania, con una caída en su PBI y crecimiento negativo en ventas minoristas y exportaciones.
Los alemanes ahora ven el precio del kebab como un indicador directo de la situación económica del país.
El canciller alemán se encuentra bajo presión para abordar este asunto que afecta la vida cotidiana de millones de ciudadanos, mientras según el medio más famoso, como es la DW de Alemania, indica que ya se debate subsidiar el precio del DönerKebab por la inflación
Los consumidores solicitan al canciller alemán, Olaf Scholz, un programa estatal de subsidios para asegurar un precio accesible para este plato.
La izquierda, además, propone un tope de precios, como el que ya se aplica para los alquileres en algunas partes del país.

