Ringo es un niño platense con una de esas historias que obligan a deternerse, tanto él como su familia están atravesados por la resistencia, que comenzó mucho antes de lo esperado, a las 26 semanas de gestación. Claudia, su mamá, recuerda aquel inicio con la fragilidad propia de quien ha atravesado tormentas, “tuve un embarazo de alto riesgo, Ringo nació prematuro, bien, pero tenía que estar internado en Neo”.
Sin embargo, el verdadero desafío no fue la prematurez, sino un error humano apenas una semana después de su nacimiento. “A los siete días de vida, por un mal procedimiento profesional, tocaron un tendón en su brazo derecho y tuvo muchas complicaciones”. Lo que siguió fue una carrera contra el tiempo, una trombosis, una medicación agresiva para salvar su brazo que terminó afectando sus pulmones y cuatro paros respiratorios que dejaron a Ringo sin oxígeno. El diagnóstico final fue parálisis cerebral.
El camino de las terapias alternativas
Durante años, la familia de Ringo recorrió centros de rehabilitación convencionales, pero los resultados no llegaban. “Ringo la pasaba muy mal, la verdad que no le beneficiaba en nada; estaba cada vez peor, más medicado y con menos disfrute de vida”. Esa frustración los llevó a buscar otros horizontes.
Probaron la rehabilitación cubana y la masoterapia, donde Ringo empezó a mostrar sus primeros cambios. Luego llegó el método ABM (Anat Baniel Method), una terapia en la que la propia Claudia se capacitó para poder asistir a su hijo diariamente. Hoy, Ringo lleva una vida dedicada al movimiento y la estimulación con terapia cetogénica, Una dieta específica que lo ha ayudado notablemente en el control de su epilepsia; cannabis medicinal, su principal aliado para reducir la medicación farmacológica. “Desde que empezó las terapias alternativas empezó a disminuir muchísimo su medicación, hoy por hoy consume solamente cannabis”. En paralelo, realiza actividad física, con natación y paseos en una bicicleta adaptada que le permiten conectar con el mundo.
El “Efecto México” y la esperanza de la radiofrecuencia
El año pasado, una película —Los dos hemisferios de Lucca— les mostró un nuevo camino, el tratamiento de radiofrecuencia en la India. Tras investigar, descubrieron que la tecnología necesaria estaba disponible en México y decidieron apostar todo. Vendieron su auto, usaron sus ahorros y viajaron en octubre de 2025.
Los resultados, aunque sutiles para un ojo ajeno, fueron gigantes para ellos, Claudia explica que “Ringo empezó a decir algunas palabras, come mejor, creció. Está más atento, más sociable, entiende mejor las cosas”. El tratamiento busca potenciar las neuronas activas para crear nuevas conexiones, y para no perder lo avanzado, deben regresar este 18 de agosto.

Una cruzada solidaria: “Todos por Ringo”
El costo del tratamiento asciende a 18.000 dólares (aproximadamente 25 millones de pesos argentinos), una cifra inalcanzable para la economía familiar en el contexto actual. “Este año las rifas no resultaron, la situación del país está bastante complicada”, confiesa Claudia con preocupación.
Por eso, la comunidad se ha puesto en marcha, este miércoles 13 de mayo, a las 19:00 hs. el cantante Jorge Vázquez realizará un “vivo” solidario a través de sus páginas oficiales de Facebook y TikTok. “Cualquier cosita con la que podamos colaborar va a ser de mucha ayuda para él”, expresó el artista en un emotivo video.

Además, el domingo 17, se realizará un encuentro de motociclistas con un buffet a beneficio del pequeño. A pesar de que Ringo no camina ni se sienta por sus propios medios, su espíritu permanece intacto. Es un niño que “siempre está sonriendo”. Sus padres no piden milagros, piden oportunidades. Como dice Claudia, “creemos que súper vale la pena que siga disfrutando de cada cosita”.
Para Ringo, cada palabra nueva es una victoria. Para su familia, cada peso recaudado es un paso más hacia ese avión que los llevará a seguir desafiando lo imposible.

