“Si me estás escuchando y algo de esto te resulta conocido, te quiero contar que las emociones no tienen por qué ser incapacitantes, nada debería impedirte alcanzar todo lo que podés ser. Para empezar hay que pedir ayuda“, sostuvo Antonella Jaime en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio con el objetivo de “desarmar el estigma sobre la salud mental”. Conocé estadísticas que alertan.
De acuerdo a un informe elaborado por los autores del libro Hablemos de Suicidio, en la ciudad de La Plata, los suicidios son la principal causa de muerte violenta por segundo año consecutivo, y a nivel nacional las tendencias también son alarmantes.
De acuerdo a este informe (elaborado a partir de información de fuentes policiales, del Ministerio de
Seguridad, de la Procuración General bonaerense, informes de ONG, medios periodísticos y testimonios de familiares de víctimas), la tendencia se mantiene y supera a los muertos por accidentes de tránsito y homicidios.

“En el año 2024 se registró el número más alto de suicidios en la historia en la República Argentina. Llegamos a los 4.249, es decir, una muerte cada dos horas “, detalló Marcela Ojea, una de las autoras junto a Fernando Rocho de Hablemos de Suicidio.

Pedir ayuda a tiempo, en primera persona
La Licenciada en Trabajo Social y conocida Twitera Antonella Jaime contó en Demasiado Humo cómo pudo salir de ese pozo por el que atravesó hace seis años.
“En 2019 conocí la depresión, una enfermedad médica con síntomas graves y persistentes que afectan la vida diaria y que cambió la mía para siempre. Primero, tuve insomnio y falta de concentración, después una tormenta de pensamientos repetitivos que no me dejaban moverme. Las mañanas se volvieron insoportables y la tristeza se apoderó de todo, al punto que dejé de confiar en mis propias emociones, ya no podía siquiera salir de mi casa, sentía que no servía para nada. El dolor se volvió tan grande, tan profundo y tan silencioso que empecé a dudar si vivir así valía la pena”, describió.

En este sentindo Antonella detalló: “Mi enfermedad me volvió un peligro para mí misma, buscaba autolesionarme y finalmente un día me quise tirar por la ventana”.
Según la joven, llevaba un tiempo sintiendo que algo venía mal, que se estaba desconectando de las cosas, de las relaciones, de la vida: “Pero ese hecho me obligó a pedir ayuda”, sentenció.
“No me da vergüenza hablar de la enfermedad, de lo agotadora que es o de lo sola que te hace sentir, no hay honor en estar deprimido, pero estoy convencida de que al contarlo en primera persona puedo aportar a desarmar el estigma sobre la salud mental, o al menos es mejor que quedarse sin hacer nada“, reflexionó Antonella.
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Recursos de asistencia
Si vos o alguien que conocés está atravesando una situación de crisis emocional o ideas de suicidio, podés pedir ayuda:
Línea 135 (CABA y Gran Buenos Aires) – Atención gratuita y confidencial, las 24 horas.
011-5275-1135 (desde cualquier lugar del país).
Línea 0800-999-0091 del Ministerio de Salud de la Nación.
También podés acercarte al hospital o centro de salud más cercano.

