Este martes 5 de marzo se lleva a cabo en todo el mundo una celebración un tanto desconocida: es el Día de la Abstinencia digital, también rotulado como el Día de la Desconexión Digital. El objetivo parece simple pero puede conllevar una tarea casi imposible: busca regular el uso de los dispositivos móviles -especialmente de las redes sociales– para disfrutar de otras actividades al aire libre.
Esta celebración o efeméride nació en el 2009 cuando la entidad Reboot, una organización de arte y cultura judía sin fines de lucro, se unió con Sabbath Manifiesto, una institución que propone la desaceleración del impacto de las conexiones digitales en la vida cotidiana. Actualmente, el proyecto es desarrollado por Unplug Collaborative, una organización creada en 2020.
¿Por qué se celebra el Día de la Desconexión Digital?
En un contexto donde más del 90 por ciento de la población posee un celular y posibilidad del uso de internet, donde los consumos culturales son atravesados por una pantalla, este día invita a una re conexión con nuestras emociones y el entorno: pasear, hacer actividades al aire libre, leer un libro, escribir, pasar tiempo con amigos o mascotas.
De esta manera, en una era donde priman los nativos digitales, se propone “parar la pelota” e intentar mirar hacia el costado y construir nuevos tejidos sociales.
Cabe destacar que esta campaña no propone el desuso de las redes sociales, si no que invita a un equilibrio entre la conexión con la tecnología y la vida cotidiana. Es una efeméride que invita a la concientización de una sociedad cada vez más mediatizada por lo digital.
A su vez, es importante tener en cuenta que el uso excesivo de aparatos digitales puede afectar negativamente en la capacidad de análisis, de atención, la memoria, y la regulación de emociones. Por otro lado, la desconexión digital puede contribuir a la construcción de mejores vínculos, mejorar la calidad de sueño y hasta evitar la desinformación que caracteriza a las nuevas redes sociales.


