Detrás de los miles de millones de dólares que se discuten en los tribunales de Nueva York sobre YPF, existe una historia de llaves suecas, flotas de camiones y refinerías que nadie podía detener. El ingeniero Daniel Martín, integrante del Tribunal de Tasación de la Nación desde 1988, fue el encargado de ponerle precio al 51% de las acciones de Repsol. En una entrevista en “Todo no se puede” de la FM Cielo 103.5, reveló los detalles de una tarea titánica que duró dos años y que, según su visión, desmorona el relato técnico que hoy complica a la Argentina en el exterior.
128.000 bienes bajo la lupa: “No podíamos parar la flota”
La magnitud del trabajo fue inédita para el Estado nacional. No se trataba de tasar una propiedad, sino un gigante operativo. “Ese trabajo yo tuve a cargo de la sala que era la encargada de hacer la tasación; nos llevó 2 años más o menos, desde 2012 al 2014. Eran si mal no recuerdo 128.000 bienes”, explicó Martín.
El proceso fue una coreografía técnica para no afectar la producción de la empresa. “Se hizo bajo procedimientos especiales. No podíamos parar la flota. Te imaginás que eso igual se inspeccionaba todo”, explicó el ingeniero, destacando que el desafío más pesado fueron las refinerías de Mendoza y Ensenada.
La trampa de los números contables: de $700.000 a $14.000 millones
Uno de los puntos más impactantes de la crónica de Martín es la desconexión total entre los libros contables y la realidad física de la petrolera. Al analizar las tres refinerías, el equipo técnico se encontró con una sorpresa: “Construirlas de vuelta valdría hoy 14.000 millones de dólares. En la contabilidad estaban registradas por 700.000 millones de dólares, cosa que te das cuenta que lo que estaba en el registro contable no tenía validez alguna”
Finalmente, el Tribunal las tasó en 2.500 millones de dólares, alejándose de los flujos de fondos que suelen usar las empresas privadas en sus negociaciones.
El “error” de la jueza Loretta Preska y la ley argentina
Para Martín, el conflicto judicial actual nace de una confusión fundamental sobre la naturaleza jurídica de la expropiación. “Acá hay un punto que aclarar que era el primer punto de discusión y el error que cometió la jueza norteamericana”, disparó el ingeniero.
La defensa argentina sostiene que la ley de expropiaciones es una ley marco que prohíbe explícitamente pagar por “ganancias hipotéticas”. Según Martín: “La expropiación no se puede hacer considerando ganancias hipotéticas; la ley excluye cualquier cálculo que se haga por ganancias hipotéticas”. El experto fue tajante al diferenciar una operación comercial de una soberana: “La expropiación no es una venta; es una indemnización de un hecho jurídico que el Estado tiene facultado por el artículo 17 de la Constitución Nacional”.
“Todo lo demás es pirotecnia”
Frente a las críticas políticas, Martín defendió la solidez institucional del proceso, destacando que la defensa fue liderada por abogados de planta de la Procuración del Tesoro que atravesaron tres gobiernos manteniendo la misma línea técnica.
“El hecho de recuperar YPF fue extraordinario para el país y muy beneficioso para el país”, afirmó, minimizando las discusiones mediáticas que rodean al caso. Sobre el valor actual de la petrolera, el ingeniero comparó los 9.700 millones de dólares en que la tasaron en aquel momento con el valor bursátil de hoy, que oscila entre los 15.000 y 16.000 millones. “Estamos en el doble; todo lo demás es pirotecnia que se tira” concluyó, reivindicando la coherencia legal del Estado argentino.

