Científicos del CONICET hallaron harina en un nutritivo cereal analizando al grano más pequeño del mundo y ahora planean desarrollar un pan de pequeño tamaño, que gracias a esto contenga un alto contenido de fibras y vitaminas. ¿Qué dijeron los especialistas?
Según afirma el informe publicado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) su tamaño sería inversamente proporcional a la cantidad de nutrientes que aporta. Esta nueva harina fue descubierta analizando al grano más pequeño del mundo, conocido como Teff, que si bien no es tán popular, va adquiriendo cierta fama entre los llamados superalimentos.
Los especialistas Darío Cabezas y María Jimena Correa, cuentan los detalles detrás de la elección y lo novedoso del descubrimiento: “La germinación es un proceso durante el cual se multiplican muchos nutrientes, que a su vez se pueden aprovechar en el consumo”. Justamente dentro de este revolucionario grupo se destacan la cantidad de nutrientes que contienen.
En el informe se relata que la parte más extensa y de la investigación fue alcanzar el punto justo de germinación. En el detalle se revela que, por ejemplo, los especialistas debieron observar cómo se comportaban la temperatura, humedad, los ciclos de luz y otras variables, durante el proyecto. “Durante este desarrollo, el grano va cambiando sus características, y por ende la harina que se obtenga de ellos también irá variando”, señala Daniela Igartúa, investigadora del CONICET y quien estuvo a cargo de esta parte de la investigación.
Lo que podría ser el pan obtenido por los investigadores del CONICET
Sin embargo, lo que realmente podría tener impacto en salud y nutrición, es la harina conseguida de alto valor nutricional. En el intento por crear un pan, básico de la alimentación, se comenzó a mezclar con fórmulas de trigo. En los pasos lograron hasta el 30% de reemplazo por el nuevo producto, consiguiendo así un aumento en la fibra alimentaria conseguida y otros nutrientes también fundamentales.



