El empleo privado registrado volvió a retroceder en Santa Fe durante junio y profundizó una tendencia que se mantiene desde comienzos de año. Según los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la provincia cerró el mes con 503.800 trabajadores registrados en el sector privado, 1.900 menos que en mayo.
La nueva caída llevó a 8.000 los puestos de trabajo privados registrados perdidos en Santa Fe durante 2026. Si la comparación se realiza con diciembre de 2023, el retroceso alcanza los 19.900 empleos, una disminución del 3,8%.
Los datos fueron difundidos por la Secretaría de Trabajo de la Nación y analizados por el exministro de Trabajo de Santa Fe, Juan Manuel Pusineri.

El empleo privado no logra recuperar los niveles de 2025
La evolución de los últimos meses muestra un descenso sostenido. Santa Fe terminó 2025 con 511.800 trabajadores privados registrados. En marzo de 2026 la cifra había bajado a 509.900; en abril cayó a 506.100; en mayo llegó a 505.700 y en junio se ubicó en 503.800.
De esta manera, en apenas seis meses se perdieron unos 8.000 puestos de trabajo registrados.
El retroceso también adquiere otra dimensión si se toma como referencia el comienzo de la actual gestión nacional: desde diciembre de 2023 desaparecieron, en términos netos, casi 20.000 empleos privados registrados en territorio santafesino.

La diferencia entre las altas y el empleo que efectivamente queda
El informe también pone el foco en la diferencia entre los nuevos puestos de trabajo que comunica el Gobierno de Santa Fe y la evolución del empleo registrado que surge de los datos nacionales.
La Provincia señaló que los beneficios fiscales incluidos en la Ley Tributaria 2026 contribuyeron a generar 8.694 nuevos puestos de trabajo. Sin embargo, esa incorporación no se tradujo en un aumento del stock total de trabajadores privados registrados.
Por el contrario, el SIPA muestra una reducción de 8.000 empleos respecto de diciembre de 2025.
La explicación, según el análisis de Pusineri, es que las nuevas incorporaciones no alcanzaron para compensar las bajas producidas durante el mismo período. Es decir, puede haber nuevas altas laborales y, al mismo tiempo, una caída del empleo total si la cantidad de desvinculaciones es mayor.

Industria y comercio, entre los sectores que más retrocedieron
El comportamiento del empleo no fue uniforme entre las distintas actividades económicas.
De acuerdo con los datos correspondientes a junio, algunos sectores registraron incrementos, entre ellos la pesca, la explotación de minas y canteras, las actividades inmobiliarias, el suministro de electricidad, gas y agua y la enseñanza.
En cambio, las principales caídas se observaron en servicios comunitarios, sociales y personales; intermediación financiera; hoteles y restaurantes; industria manufacturera y comercio.
Estos últimos sectores tienen un fuerte vínculo con el nivel de actividad económica y con el comportamiento del consumo interno.
También cayó el trabajo independiente
La pérdida de empleo registrado no se limitó a los trabajadores asalariados privados.
El trabajo independiente registró una baja del 0,1% en junio. Dentro de esa categoría, el monotributo tuvo una mejora del 0,2%, aunque fue compensada por la caída de los trabajadores autónomos y del monotributo social.
Por otra parte, el empleo en casas particulares también retrocedió durante el mes.

Un mercado laboral todavía en retroceso
Los datos de junio muestran que Santa Fe todavía no logró recuperar el volumen de empleo privado registrado que tenía al inicio de la actual gestión nacional.
Mientras la Provincia destaca las nuevas incorporaciones vinculadas a sus políticas de incentivo, el registro nacional muestra que el resultado neto continúa siendo negativo.
El desafío, en ese escenario, no pasa solamente por generar nuevas altas, sino por lograr que esas incorporaciones superen de manera sostenida a las bajas.
Por ahora, el último registro disponible del SIPA muestra que el empleo privado formal santafesino continúa en descenso.

