El Gobierno de Santa Fe anunció que se agotaron los fondos del programa de bonificación de tasas para pymes que implementó junto al Mercado Argentino de Valores (MAV). La herramienta financiera permitió movilizar $37.836 millones hacia el sector productivo, a partir de un aporte provincial de $1.000 millones.
Según el balance oficial, el programa alcanzó un total de 3.217 operaciones comerciales y benefició a 276 micro, pequeñas y medianas empresas de la provincia. De esta manera, cada peso aportado por el Estado santafesino permitió multiplicar casi 38 veces el volumen de financiamiento destinado a la economía real.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, destacó los resultados de la iniciativa y aseguró: “Logramos multiplicar cada peso provincial casi 38 veces, inyectando cerca de $38.000 millones a la economía real”.
La operatoria fue impulsada en el marco de la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro y tuvo como objetivo facilitar el acceso de las empresas al mercado de capitales, mediante tasas más competitivas y mecanismos de financiamiento alternativos al sistema bancario tradicional.
Cómo funcionó el programa de créditos para pymes en Santa Fe
El esquema se instrumentó a través de un convenio entre el Ministerio de Desarrollo Productivo y el MAV. La Provincia destinó $1.000 millones para subsidiar parte del costo financiero de las operaciones, lo que permitió reducir, en promedio, un 2,63% la tasa nominal de cada financiamiento.
Al presentar el balance, Puccini sostuvo que el agotamiento de los fondos refleja la demanda de crédito que existe entre las empresas. También defendió la articulación entre el Estado y el sector privado para generar herramientas que permitan sostener la producción y el empleo.
“Cuando el Estado diseña mecanismos ágiles y sin trabas burocráticas, la respuesta de nuestras empresas es inmediata”, afirmó el funcionario.
Por su parte, el presidente del Mercado Argentino de Valores, Alberto Curado, destacó el trabajo conjunto entre el Gobierno provincial y el mercado de capitales. Según señaló, la iniciativa permitió acercar instrumentos de financiamiento a empresas de distintos sectores y actividades, ampliando las posibilidades de acceso al crédito.
Qué sectores concentraron el financiamiento
La industria manufacturera fue el sector que más recursos recibió a través del programa. Concentró el 60,7% de las bonificaciones, con $604,7 millones distribuidos entre 152 empresas. El volumen de financiamiento generado superó los $22.636 millones.
En segundo lugar se ubicó el comercio mayorista, que recibió el 25,8% de los fondos, equivalentes a $257,5 millones. En este segmento participaron 66 empresas, con operaciones por más de $10.083 millones.
La construcción concentró el 5,2% de las bonificaciones, con $51,6 millones destinados a 17 firmas y un volumen de financiamiento de $2.084 millones.
El resto de los recursos se distribuyó entre comercio minorista (3,6%), transporte y logística (1,8%), servicios profesionales, salud, minería, energía y servicios empresariales.
Qué instrumentos financieros pudieron utilizar las empresas
Uno de los objetivos centrales de la iniciativa fue ampliar el acceso de las pymes al financiamiento bursátil. Para eso, las empresas pudieron descontar de manera digital distintos instrumentos, entre ellos:
- Cheques de Pago Diferido, tanto físicos como electrónicos (Echeqs).
- Pagarés Bursátiles Electrónicos.
- Facturas de Crédito Electrónicas (FCE).
A través de la red de agentes del MAV, las firmas gestionaron sus certificados de elegibilidad ante el Gobierno provincial. Una vez aprobadas las operaciones, los fondos se acreditaron de manera inmediata y la bonificación de tasas se aplicó directamente en cada liquidación.
Puccini remarcó que la herramienta permitió que pequeños comercios y empresas accedieran a un circuito financiero que, en muchos casos, consideraban fuera de su alcance.
“No nos limitamos a bajar una tasa; abrimos las puertas del mercado de capitales a cientos de pymes que antes veían ese ámbito como algo inalcanzable”, expresó el ministro.
Santa Fe busca ampliar las herramientas de financiamiento productivo
El programa forma parte de una estrategia provincial destinada a fortalecer el acceso al crédito y promover nuevas inversiones en el entramado productivo.
En ese esquema también participa el Fondo de Garantías de Santa Fe (Fogafe), una herramienta que otorga avales públicos a pequeñas y medianas empresas que encuentran dificultades para cumplir con los requisitos tradicionales del sistema financiero.
Además, la Provincia cuenta con líneas de crédito destinadas a proyectos de innovación tecnológica, equipamiento industrial y producción sustentable.
Con el cupo del programa bursátil agotado y casi $38.000 millones movilizados, el Gobierno santafesino destacó el alcance de una herramienta que buscó conectar al Estado, el mercado de capitales y las empresas para impulsar la actividad económica y sostener el empleo.


