En diálogo con Infocielo Santa Fe, Pullaro aseguró que fueron “días muy intensos” y remarcó que los Juegos terminaron superando las expectativas iniciales para convertirse en un fenómeno que trascendió a los gobiernos organizadores.
“Estamos muy contentos, fueron días muy intensos, hemos vivido. Creo que a todos nos sorprendió un montón. Lo que empezó siendo tal vez el evento deportivo más grande que iba a ver Sudamérica se transformó en una fiesta popular, porque la sociedad se lo empezó a apropiar y hoy es algo que excede a los gobiernos que lo llevamos adelante y es de la gente”, sostuvo el gobernador.
Para Pullaro, el desarrollo de los Juegos representa además un momento significativo para una provincia que durante los últimos años estuvo atravesada por una fuerte crisis de violencia e inseguridad.
“Estamos muy contentos con lo que se ha generado en la provincia de Santa Fe. Sentimos que se cumple un objetivo trascendental para la provincia, porque fue una provincia que tuvo muchos problemas de violencia y hoy ver esto, que la gente pase en paz, es un buen momento para la provincia y la ciudad”, afirmó.
En ese sentido, el mandatario recordó el escenario que encontró al asumir la Gobernación y marcó el contraste con la situación actual.
“La verdad que hace tres años atrás, cuando gané la Gobernación, era difícil pensar esto. Teníamos que contar homicidios en la calle todos los días”, señaló.
“La seguridad no está terminada, pero claramente ha cambiado”
Pullaro evitó considerar que el problema de la seguridad esté definitivamente resuelto, aunque sostuvo que hubo una modificación concreta en el escenario que permite que los santafesinos vuelvan a apropiarse de los espacios públicos.
“Sin decir que la cuestión de la seguridad está terminada o resuelta, claramente ha cambiado. La gente puede transitar, venir a un lugar público, divertirse, pasarla bien”, sostuvo.
El gobernador vinculó directamente ese proceso con la decisión de llevar adelante los Juegos Suramericanos. Según explicó, organizar el evento implicó una apuesta de confianza en que la provincia podía encaminar el problema de fondo relacionado con la violencia y la inseguridad.
“Cuando empezamos a planificar los Juegos fue todo un desafío y una decisión de confianza: que íbamos a poder encaminar el problema de fondo, que era la violencia y la inseguridad en la ciudad”, explicó.
En esa línea, Pullaro consideró que el cambio en el clima social permitió que Santa Fe pudiera mostrar otra realidad durante la realización del evento.
“Era toda una apuesta y, obviamente, si llegábamos a los parámetros que llegábamos en ese momento, la ciudad iba a hablar de otra cosa. Ese combo explosivo es donde se lo apropia la gente: hay cosas buenas para contar y no tantas cosas tristes como hace tres años atrás”, afirmó.
Un plan que excede a los Juegos
El gobernador también buscó remarcar que los Juegos Suramericanos no constituyeron un hecho aislado, sino que forman parte de una estrategia más amplia de gestión provincial que incluye seguridad, educación, infraestructura y deporte.
“Acá hay un plan en la provincia. Tiene un plan. No es que este evento va aislado de otras acciones, esto va concatenado a otras acciones”, sostuvo Pullaro.
Según explicó, una de las primeras prioridades estuvo puesta en el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y en la inversión de recursos para mejorar su capacidad operativa.
“Primero se trabajó en equipar a las fuerzas de seguridad, invertir muchos recursos para poder estar mejor”, detalló.
A esa política, agregó otras líneas de gestión vinculadas con la educación y el desarrollo deportivo.
“Posteriormente fue invertir en el fortalecimiento del sistema educativo, con tener 190 días de clases, en obras en clubes de la provincia de Santa Fe, en infraestructura deportiva, en apostar a los clubes, principalmente de los barrios”, enumeró.
Para Pullaro, el impacto de los Juegos debe leerse entonces dentro de un proceso más amplio de transformación de la provincia: una recuperación del espacio público y de las actividades sociales y deportivas que, según planteó, permite que Santa Fe pueda mostrar una imagen diferente a la de años anteriores.
La realización de los Juegos Suramericanos 2026 funcionó, en ese sentido, como una vidriera de ese proceso, pero también como un punto de encuentro para la sociedad santafesina, que terminó convirtiendo un evento deportivo de escala internacional en una celebración popular.


